Hormiga Drácula, el animal más rápido del mundo
Una nueva investigación demuestra que la hormiga Drácula es el animal más rápido del mundo en su movimiento de mandíbula
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Obviamente, en una carrera entre una hormiga Drácula y un leopardo, incluso un ser más lento, un humano, los de mayor tamaño ganarían de sobra. Sin embargo, si se mida la velocidad por ciertos movimientos y gestos, este insecto nos ganaría con un enorme margen, y vamos a saber por qué.
Y es que la verdadera velocidad de esta especie de hormiga no se da al correr, sino al cerrar sus mandíbulas, pues es capaz de hacerlo a 90 metros por segundo, promoviendo una mordida de 320 kilómetros por hora.
La velocidad de la hormiga Drácula
Esta especie conocida científicamente como Mystrium camillae ha sido capaz de hacer el movimiento animal más veloz que nunca se registró entre las especies de nuestro planeta por su velocidad para cerrar sus mandíbulas.
Al menos, así se desprende del estudio publicado en la revista especializada Royal Society Open Science, que acaban de publicar especialistas de la Universidad de Illinois junto con expertos de los museos de Ciencias Naturales de Carolina del Norte y el Smithsonian de Historia Natural.
Sin duda, este estudio muestra un tipo de hormiga realmente fascinante por lo inusual de sus mandíbulas. Es un hecho que son especiales por el poder de sus fauces, que se separan en tres partes, el muelle, el pestillo y el brazo de palanca que, unidas, hacen de esta mandíbula una parte poderosa del insecto.
Para activar el poder de las mandíbulas de la hormiga, el insecto presiona sus puntas, lo que las carga con unas tensiones internas capaces de liberar un apéndice que se desliza sobre otro de estos apéndices, en un gesto similar al que hacemos los seres humanos cuando chasqueamos los dedos.
Y así, con este mecanismo aparentemente simple, son capaces de cerrar sus mandíbulas en milésimas de segundo, algo que no es capaz de reproducir ninguna otra especie del reino animal de la Tierra según los que conocemos.
Estas hormigas utilizan este movimiento para el golpeo a otros artrópodos, lo que probablemente los aturde para aplastarlos contra una pared y que les permite transportarlos hasta el nido para el alimento de las larvas.
Captar este movimiento no ha sido sencillo, ya que para el estudio tuvieron que emplazar cámaras en lugares críticos a la vez que usaban tecnología de rayos X de manera que pudieran comprender esta acción de la hormiga Drácula.
El alto impacto de este movimiento se considera de uso predatorio por parte de la hormiga, aunque también se utiliza en actos defensivos.
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