Hito histórico de la investigación andaluza: la UCO convierte un embalse agrícola en una batería gigante de energía solar de 9 MWp
Un equipo de la Universidad de Córdoba ha estudiado cómo unir la energía solar con la potencia hidráulica para acercar a las comunidades de regantes de Andalucía a la soberanía energética. La propuesta aprovecha un embalse agrícola como reserva de energía, con el apoyo de una planta fotovoltaica de 9 megavatios pico.
El planteamiento parte de la idea de que, en lugar de destinar la electricidad de los paneles solo al riego, la energía sirve para bombear agua desde el río hasta una balsa situada a 80 metros de altura. Ese depósito actúa después como una reserva de agua que puede turbinarse cuando hace falta.
El trabajo fue firmado por Maaike Van de Loo, como autora principal, junto a Rafael González Perea, Emilio Camacho Poyato y Juan Antonio Rodríguez Díaz, del Departamento de Agronomía (DAUCO) de la Universidad de Córdoba. Se publicó en junio de 2026 en la revista científica Journal of Cleaner Production.
El embalse agrícola de Andalucía que funciona como una batería gigante
Lo principal del proceso está en el bombeo del agua hacia la parte alta del sistema de un embalse. En vez de usar la electricidad de forma directa y exclusiva para el riego, la instalación la emplea para subir agua a la balsa y guardar así el excedente de las horas de más sol.
«El agua que se bombea desde el río hasta el depósito funciona como batería potencial», según recoge la Universidad de Córdoba.
Ese salto de 80 metros entre la balsa y la zona de regadío almacena energía potencial que después se recupera en forma de electricidad. Con ese mecanismo, el sistema queda al margen de las fluctuaciones del precio de la luz y de la disponibilidad de sol, ya que dispone de una reserva propia lista para cubrir la demanda.
Cuatro escenarios y una reducción de hasta el 70 % del consumo convencional
El trabajo compara cuatro formas de gestionar la energía en una comunidad de regantes. La combinación de fotovoltaica e hidráulica resulta la que mejor aprovecha la producción solar, ya que evita perder los excedentes cuando la demanda de riego es baja y permite recuperarlos más tarde.
En uno de los escenarios analizados, la comunidad logra reducir hasta un 70 % el uso de energía convencional. El agua bombeada a la balsa hace de colchón entre la generación solar y el consumo real, de forma que la instalación depende mucho menos de la red eléctrica externa.
Según los responsables del estudio, en lugar de usar la energía directa y exclusivamente para el riego, la emplean para bombear agua hacia la balsa, lo que amplía las posibilidades de gestión. El resultado es un sistema más resiliente, con capacidad de almacenar energía y responder a la demanda con recursos propios.
El proyecto europeo HY4RES y las 6.000 hectáreas de regadío andaluzas
La investigación se enmarca en el proyecto HY4RES, centrado en el desarrollo de soluciones híbridas para sistemas de energías renovables y cofinanciado por el programa Interreg Espacio Atlántico de la Unión Europea. El análisis se apoya en datos recogidos entre 2021 y 2024.
El caso de estudio es una comunidad de regantes con cerca de 6.000 hectáreas con derecho a riego, repartidas entre los municipios sevillanos de Lora del Río y Peñaflor y el cordobés de Palma del Río. Sobre ese terreno real, el equipo modeló cómo se comportaría el sistema híbrido frente a las alternativas más habituales.
La propuesta busca que el regadío andaluz gane autonomía frente a un coste energético que hoy condiciona la actividad agrícola.