Los grados centígrados no existen y no te lo habían contado
¿Conoces la diferencia entre los grados centígrados y los grados Celsius? ¿Sabías que los grados centígrados ya no existen?
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En muchos países aún se habla de grados centígrados para referirse a la temperatura o la sensación térmica. No obstante, esta unidad de medida ha desaparecido desde hace muchos años. Por ello, es cierto que los grados centígrados no existen. Y a continuación, te explicamos por qué siguen siendo utilizados o incluso equiparados erróneamente a los grados Celsius. ¡Sigue leyendo!
Grados centígrados o Celsius: una confusión antigua pero aún vigente
Desde 1948, los grados centígrados han sido reemplazados por los Celsius en el Sistema Internacional de Unidades. En consecuencia, el grado Celsius, junto con el Kelvin, se han convertido en la unidad de medida de la temperatura vigente en España y gran parte de Latinoamérica.
De esta forma, en la actualidad sería un error expresar las temperaturas ambientales y corporales en grados centígrados. Sin embargo, las referencias a esta unidad de medida siguen siendo habituales, así como la confusión entre grados Celsius y centígrados.
Esta confusión, en verdad, tiene un origen histórico. Sucede que, a fines del siglo XIX, el Comité Internacional de Pesas y Medidas decidía adoptar la escala centígrada del termómetro de hidrógeno de volumen constante como escala termométrica para la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM).
¿Qué significan y por qué ya no existen los grados centígrados?
Esta escala centígrada poseía unos puntos fijos que representaban la temperatura de fusión del hielo (0°C) y de ebullición del agua destilada (100°C). Y un grado centígrado correspondería a la centésima parte de la diferencia entre estos puntos a una presión normal.
Tras la decisión del Comité, esta unidad de medida (los grados centígrados) se fue convirtiendo en la “oficial” para expresar la temperatura. Pero, en 1948, se empezaría a discutir la necesidad de sustituir el punto de fusión del hielo por el punto triple del agua, que se podía definir y reproducir con más precisión.
Cabe explicar que el punto triple es aquel en que los tres estados de una sustancia (sólido, líquido y gaseoso) coexisten, y se determina en relación a una presión y una temperatura. Además, en aquella misma época ganaría fuerza la propuesta hecha desde 1854 por Lord Kelvin de adoptar un único punto fijo para definir la temperatura termodinámica.
El “nacimiento” del grado Celsius
Muchas discusiones después, ambas ideas serían aprobadas por el Comité. Entonces, el punto triple del agua “ganaría” un valor asignado de 0,01 °C (que corresponde a 273,16 K) y se convertiría en el pilar de la escala de la temperatura.
Y a fines del año 1948, la Conferencia General de Pesas y Medidas sustituye la nomenclatura de “grados centígrados” por “grados Celsius”. Un homenaje a Anders Celsius, astrónomo, físico y termometrista sueco que había idealizado la escala centígrada.
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