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Los biólogos ponen el grito en el cielo: la minería de oro ilegal ya alcanza a 11 de las 12 regiones de la Amazonía de Perú

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

La minería de oro ilegal se ha expandido hasta alcanzar a 11 de las 12 regiones amazónicas de Perú, casi la totalidad del bioma. Un biólogo especializado en análisis satelital documentó ese avance con imágenes que muestran cómo la actividad ganó terreno en apenas dos años.

El diagnóstico corresponde a Sidney Novoa, director de Sistemas de Información Geográfica de Conservación Amazónica (ACCA), una organización dedicada a la protección de la selva peruana. Según sus registros, la explotación pasó de estar presente en 7 departamentos en 2024 a 9 en 2025 y a 11 en 2026.

El avance coincide con una crisis ambiental y sanitaria que expertos, investigadores y líderes indígenas describen como difícil de revertir. La actividad acelera la deforestación, contamina los ríos con mercurio y expone a comunidades remotas a la violencia y al crimen organizado.

La minería ilegal de oro llega a 11 de las 12 regiones amazónicas de Perú

«En 2026 tenemos datos, evidencia de minería ilegal en 11 regiones amazónicas, prácticamente la totalidad del bioma», afirmó Sidney Novoa al medio especializado Mongabay. Antes concentrada en Madre de Dios, al sur, la explotación se desplaza ahora hacia el norte, hacia regiones como Loreto y Ucayali.

El propio alto comisionado del Gobierno peruano para la lucha contra la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, lo reconoció en una entrevista televisiva a comienzos de febrero. «Desgraciadamente, tenemos minería ilegal en todas las regiones de Perú», declaró en el canal TVPerú.

500 hectáreas deforestadas en la Reserva Nacional Tambopata

El caso de la Reserva Nacional Tambopata, en Madre de Dios, ilustra la magnitud del problema. Un análisis con imágenes satelitales de alta resolución detectó unas 500 hectáreas deforestadas en el sector norte, en zonas próximas al río Malinowski, entre el segundo semestre de 2025 y comienzos de 2026.

En esa misma zona se identificaron 183 infraestructuras mineras activas y 67 campamentos, con cerca de 1.000 personas dedicadas a la extracción ilegal. La capacidad de control resulta escasa, ya que Tambopata cuenta con unos 80 guardaparques para toda el área protegida y Madre de Dios dispone de solo 3 fiscales especializados en el delito.

El precio del oro dispara la minería ilegal en Perú

La expansión se aceleró al mismo ritmo que el valor del oro. El metal se ha negociado en torno a 1.850 euros por onza a lo largo de 2026, cerca de máximos históricos y aproximadamente el doble que hace una década. Novoa vincula el fenómeno con esa escalada, que ha convertido a la minería en la principal actividad de las economías ilegales del país.

El abogado ambiental peruano César Ipenza señaló que la explotación «ha aumentado considerablemente» con la subida de los precios, según declaraciones recogidas por la Associated Press. Apuntó a nuevos focos en Huánuco, Pasco, Loreto y a lo largo de la frontera con Ecuador, donde antes no resultaba rentable operar.

El mercurio y la crisis de salud que amenaza a las comunidades indígenas

El uso de mercurio para separar el oro deja pozas de agua estancada y contamina los ríos de los que dependen las comunidades, donde el pescado es un alimento básico.

«El mercurio se convierte en el sistema de distribución del veneno», advirtió Luis Fernández, profesor e investigador de la Universidad Wake Forest, quien explicó cómo se acumula en las cadenas alimentarias y afecta al desarrollo neurológico de los niños.

Claudia Vega, coordinadora del programa de mercurio del Centro Amazónico de Innovación Científica (CINCIA), alertó de que la contaminación podría alcanzar niveles parecidos a los del desastre de Minamata, en Japón, donde el envenenamiento por mercurio causó daños neurológicos generalizados.

«Podemos tener deformidades, pérdida de visión, pérdida de audición», señaló Vega sobre el riesgo para unas comunidades amazónicas que, según sus palabras, «comen pescado todos los días».

Violencia y crimen organizado en la Amazonía peruana

Pero eso no es todo, ya que el avance minero llega acompañado de amenazas y violencia. En la Estación Biológica Panguana, en la Amazonía central, el administrador Fernando Malatesta y su equipo tuvieron que abandonar el lugar tras el aumento de las amenazas. «Empezaron a amenazarnos, había gente con machetes», recordó.

Julia Urrunaga, directora del programa de Perú de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA), sostuvo que la minería ilegal se ha convertido en una fuente clave de ingresos para las redes criminales. El líder indígena Julio Cusurichi advirtió que más de 30 dirigentes han sido asesinados en los últimos años por defender sus tierras frente a la expansión de la actividad.