Bebés

Los síntomas del embarazo más problemáticos

Una felicidad inmensa es la que tiene cualquier mujer cuando descubre que está embarazada y es que sabe que, por fin, va a poder cumplir su sueño de ser madre y de poder tener un hijo en sus brazos. Esa alegría va a ser una constante durante todo el periodo de gestación, del que es conveniente que se vaya informando convenientemente. Con esto nos referimos a que es necesario que aprenda cómo van transcurriendo los tres trimestres, qué pruebas tendrá que realizarse, cómo irá creciendo el feto en su interior, qué alimentación debe tomar y, por supuesto, qué síntomas son habituales que tenga que “soportar”.

Respecto a ese último aspecto, es necesario que sea consciente, además, de que hay algunas señales que vienen a indicar que necesita acudir al médico. Sí, debe estar informada de que hay ciertos síntomas que pueden tener lugar y que requieren acudir a un profesional sanitario. No se trata de que se asusten, se trata de que puedan estar alerta para así tomar medidas inmediatas y permitir que tanto sus bebés como ellas mismas se encuentren en perfecto estado.

En concreto, estos son algunos de esas indicaciones que requieren ayuda médica:

Pérdidas de sangre

De manera indiscutible, una de las situaciones que requerirá acudir sí o sí al hospital es tener pérdidas de sangre. Cuando se habla de estas a todo el mundo le viene a la mente un aborto espontáneo, pero no siempre tiene que ser así. Hay que tener en cuenta que muchas mujeres, especialmente primerizas, sufren alguna pérdida en sus primeras semanas de gestación, lo que viene a suponer que su doctor les indique que estén en reposo. De esta manera, estando tranquilas y en casa, no sucederá nada malo, todo lo contrario, el embarazo continuará sin problemas.

Presión notable en la pelvis

Una vez que se ha entrado en el tercer trimestre del periodo de gestación, es frecuente que algunas gestantes sientan una fuerte y constante presión en la zona pélvica. En este caso, es recomendable que también acudan al médico para que este pueda encontrar el origen de la situación y, si fuera necesario, establecer unas medidas en pro de que no se produzca ningún problema.

Para tranquilidad, hay que saber que, en la mayoría de las ocasiones, eso se produce bien porque el bebé ya se está encajando o bien porque ha decidido que ha llegado el momento de salir al exterior y está empujando hacia abajo.

Cambio en la apariencia del flujo vaginal

Las embarazadas que noten que su flujo vaginal aumenta de manera considerable o bien que cambia su apariencia, volviéndose más mucoso, deben acudir a su doctor para que pueda realizar pruebas y descubrir qué indica. Y es que puede establecer que hay una infección o que, cuando se trata de la recta final de la gestación, el parto está muy cerca.

Sensación de ardor al orinar

Muchas son las mujeres que reconocen que durante alguno de sus embarazos sufrieron como síntoma una sensación de ardor notable cuando iban a orinar. Esas indicarán, como es correcto, que lo que se debe hacer al sufrir la misma es ir al médico. ¿Por qué? Porque claramente hay una infección en la orina y esta debe ser tratada de la manera conveniente. En este sentido, se debe tener en cuenta que si no se actúa al respecto, lo que sucederá es que se podría adelantar el parto.

Fiebre

Asimismo, es vital que la futura mamá acuda a consulta o directamente al servicio de urgencias si tiene fiebre. Y es que esta, unida a otros síntomas como dolores de cabeza o cansancio pasando por escalofríos, podrían indicar que está sufriendo una gripe. Aparentemente esta no entraña ninguna complicación severa, pero sí requiere ser tratada en pro de evitar que la salud de la fémina y la de su bebé sufran de manera contundente.

Otros síntomas

De la misma manera, no podemos pasar por alto que es importante que las embarazadas acudan al médico cuando experimenten estos otros síntomas:

Saber toda esta información es clave para la embarazada, porque es la manera de que esté preparada para reaccionar rápidamente cuando descubra alguno de los citados síntomas, para que pueda ponerse en manos del doctor y así se logre encontrar una solución que no entrañe ningún riesgo.