Bebés

Todo lo que hay que saber sobre la ecografía 4D

Desde hace mucho tiempo las ecografías se han convertido en unas de las pruebas más importantes que se les realiza a la mujer durante el embarazo. Y es que gracias a las mismas se puede conocer el estado real del bebé así como su sexo e incluso la evolución de su desarrollo. No obstante, hace unos años han entrado en escena la llamada ecografía 4D, que se presentan como la herramienta que permite a los padres poder saber, antes de que nazcan, el rostro de sus hijos.

En la actualidad, esas pruebas específicas se realizan en clínicas privadas y han visto aumentar su demanda. No obstante, es importante que cualquier embarazada que desee someterse a las mismas, conozca antes para qué sirven o en qué consisten.

¿Qué es una ecografía 4D?

La ecografía 4D es una ecografía tridimensional en tiempo real y en movimiento. De esta manera, da la oportunidad de ver no sólo cuál es el aspecto del feto sino también qué está haciendo en ese momento. Así, muchos son los padres que han podido apreciar cómo sus hijos abren la boca, sonríen e incluso cómo levantan el pulgar hacia arriba.

Esta prueba se ha convertido en una herramienta de gran utilidad para que los futuros papás se queden tranquilos al ver qué sus hijos están bien y para saciar su curiosidad de ver a quiénes se parecen. No obstante, no podemos pasar por alto tampoco que ayuda a comprobar si se mueven correctamente, si la longitud de sus extremidades es la adecuada o si presentan algún tipo de malformación.

¿Cuándo se hace una ecografía 4D?

Los profesionales médicos coinciden en subrayar que este tipo de ecografía puede llevarse a cabo en cualquier momento que se desee. No obstante, lo más recomendable es que se realice en el periodo comprendido entre las semanas 25 y 32, ya que es cuando se puede apreciar muy bien tanto los movimientos del feto como los gestos en su cara.

Precio

Como hemos dado a conocer al principio, la prueba que nos ocupa no se incluye como tal en las pruebas gratuitas que se realizan dentro de la Seguridad Social en España, por ejemplo. Eso supone que las madres que deseen realizársela tengan que acudir a una clínica privada, lo que se traducirá en tener que realizar una inversión de entre 150 y 200 euros, aproximadamente.

Una cuantía realmente considerable que incluye los siguientes servicios:

No obstante, es importante saber también que en ciertas clínicas por ese mismo precio se le realiza a la paciente una ecografía tradicional y se le entrega un informe médico con los principales resultados que se han obtenido de las pruebas efectuadas.

Otros datos de interés

Las embarazadas que se estén planteando realizarse una ecografía 4D es necesario que también conozcan otros aspectos importantes acerca de la misma: