La víctima de la paliza homófoba en el mercado de Pere Garau: «Me dejaron con la oreja sangrando y tirado en el suelo»
Miquel Gili asegura que no dejaban de insultarle por su condición de homosexual mientras le propinaban puñetazos y patadas
Con un esguince en el brazo y con un daño psicológico enorme. Así ha quedado Miquel Gili, el vendedor del mercado municipal de Pere Garau de Palma que el pasado jueves sufrió una brutal paliza de carácter homófobo por parte de dos comerciantes.
Los hechos sucedieron cuando la víctima se desplazó hacia otra parada para pedir género. Su error fue únicamente pisar una baldosa de una parada de otros problemáticos comerciantes. En ese momento, los vendedores del puesto reaccionaron de manera desproporcionada y empezaron a increparle. «Fue una situación muy violenta, no dejaban de insultarme», relata a OKBALEARES el afectado.
El incidente fue a más hasta que los agresores, procedentes del municipio de Algaida, empezaron a propinarle patadas y puñetazos al grito de «maricón». Lo tiraron al suelo, le provocaron un esguince en el brazo izquierdo a base de violentos golpes y le dejaron con una oreja sangrando.
Rápidamente, varias personas fueron a ayudar a la víctima para frenar la paliza. «La cosa no fue a más porque había muy buenos compañeros que intentaron parar la agresión, pero a mi hermano también le tiraron del pelo y le arrancaron un buen matojo», cuenta Miquel.
«Lo único que quiero es estar tranquilo»
La víctima no ha dudado en denunciar los hechos y ahora es la justicia la que dictaminará las consecuencias para los vendedores que le propinaron una paliza. «Me han educado en no desear el mal a nadie, no tengo ninguna sensación de venganza. Lo único que quiero es estar tranquilo y rodeado de la gente que me aprecia», manifiesta a este periódico.
Este mismo martes ha tenido lugar en el mercado de Pere Garau una concentración en apoyo a Miquel Gili, quien ha estado en primera fila recibiendo el apoyo de sus compañeros y vecinos del barrio. «Ha sido un momento muy emotivo, mis clientes se han volcado», ha asegurado.
La agresión ha generado una oleada de mensajes de apoyo a Miquel Gili. Un amigo suyo ha denunciado en redes sociales que «no se puede permitir que estas malas bestias sigan trabajando cerca de la persona a la que odian y a la que han dado una paliza» y ha reclamado que se les expulse y que se dé a conocer quiénes son.
Algunas instituciones también se han pronunciado, como el Ayuntamiento de Lloret de Vistalegre, que ha condenado «enérgicamente cualquier tipo de violencia, especialmente la que va acompañada de insultos de odio por orientación sexual, raza, origen o cualquier otra circunstancia personal».
Desde el consistorio han añadido que «estas actitudes no tienen cabida en nuestra sociedad, que debe basarse en el respeto y la convivencia», y han expresado su confianza en que «la Policía y la justicia puedan esclarecer los hechos lo antes posible».
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