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MALLORCA

De souvenirs abandonados a escaparates de artesanía: la nueva vida que piden para las casetas de la Costa des Teatre de Palma

La entidad ARCA demuestra cómo lucirían estas casetas de 1857 con un diseño ligero en madera y tejado de zinc

Las casetas de la Costa del Teatre de Palma eran una de las imágenes de la vida comercial de la capital balear, pero ahora parece que tienen los días contados. El futuro resdiseño de la Plaza Mayor contempla en principio el derribo de estos antiguos souvenirs, pero son muchos los vecinos y entidades que se resisten a dejar morir estas casetas que se construyeron allá por el año 1876.

Por ejemplo, colectivos de reconocida trayectoria en materia de defensa del patrimonio como ARCA han dado un paso más para intentar convencer al Ayuntamiento de Palma de que no derribe estas construcciones históricas ubicadas sobre una escalinata en pleno centro de la ciudad.

La asociación ha presentado una recreación con Inteligencia Artificial de las casetas restauradas con el objetivo de demostrar «cómo un espacio ordenado y ajustado a la identidad local beneficia al paisaje urbano». Y es que la muestra estética evidencia que unas casetas de madera y tejado ligero de zinc pueden conservar la esencia palmesana de siglo XIX y dejar atrás la pésima imagen de abandono que presentan hoy en día.

Además, ARCA también ha propuesto que dichas casetas se alquilen por periodos cortos de semanas a creadores y artesanos de la ciudad o de Mallorca, con el objetivo de que se comercialicen productos hechos a mano o creados en la isla y la Costa des Teatre se convierta en «un espacio vivo y dinámico que resulte atractivo tanto para los residentes como para los visitantes».

ARCA también ha recordado que en el año 2018 el Pleno del Ayuntamiento de Palma aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos un compromiso para la protección de estos antiguos souvenirs.

Cabe recordar que la Costa del Teatre se transformó en escalinata para hacer más cómodo su trayecto aproximadamente en 1851. Fue a partir de 1876 cuando se instalaron las casitas de madera actuales que son de propiedad municipal y están situadas sobre un gran aljibe que data del siglo XVIII.

Dicho aljibe también se conserva y se construyó para poder combatir los posibles incendios del entonces llamado Teatro de las Comedias, y que más tarde se transformaría en el actual Teatro Principal.

A pesar del indudable valor histórico y patrimonial de este espacio,  el anteproyecto ganador del concurso de ideas para la reforma de la Plaza Mayor, realizado por el despacho de arquitectos Barceló Balanzó, «las casetas a derribar en la Costa del Teatre liberan un espacio público, que se organizará en tres terrazas con una vista privilegiada, que incorporarán bancos y vegetación. Esta calle nos lleva hasta la plaza y además, conectará directamente con el nuevo espacio de la planta -1».

Si bien no hay fecha oficial para la desaparición de estas construcciones expropiadas en pasadas legislaturas por el Consistorio, todo parece indicar que pasarán a la historia, a no ser que haya un cambio de opinión in extremis en Cort.