Preocupación por Morante de la Puebla: este es su estado de salud tras la cogida en la plaza de toros de Palma
A pesar de la aparatosidad de la cogida, el diestro sevillano no tuvo que ser trasladado a ningún hospital
Morante de la Puebla sufre una cogida durante la corrida nocturna de Palma

Morante de la Puebla ha protagonizado uno de los momentos de mayor tensión de la corrida nocturna celebrada este pasado jueves en el Coliseo Balear de Palma de Mallorca. El torero sevillano sufrió un percance cuando ejecutaba la suerte suprema frente al quinto toro de la noche, el segundo de su lote, lo que obligó a que fuera atendido de inmediato en la enfermería de la plaza.
Pese al susto inicial, el estado de salud de Morante de la Puebla no reviste gravedad. De hecho, tras recibir asistencia médica, el diestro sevillano no tuvo que ser trasladado a ningún hospital. Toda la atención sanitaria se llevó a cabo en las instalaciones del propio coso balear, donde fue tratado por la doctora Inés Fernández-Bretón Carrillo.
El incidente se produjo en el momento más comprometido de la lidia. Cuando Morante de la Puebla se perfilaba para entrar a matar, el animal lo volteó y le provocó una herida en la mano derecha. Aunque el golpe despertó preocupación entre los asistentes, el torero abandonó el ruedo por su propio pie para dirigirse a la enfermería, mientras Sebastián Castella se encargaba de dar muerte al toro.
Tras la exploración médica, la doctora emitió el correspondiente parte médico, en el que detalló que el torero presentaba un corte de aproximadamente cinco centímetros en la palma de la mano derecha y en la base del pulgar. Además, explicó que la herida contenía restos de arena entre el primer y el segundo dedo, aunque no existía afectación de estructuras profundas ni lesiones que comprometieran la movilidad o la sensibilidad de la mano.
El tratamiento consistió en la administración de anestesia local con mepivacaína al 2 %, seguida de un lavado exhaustivo de la herida, desinfección con betadine y el cierre mediante puntos de sutura con monofilamento de 3/0. Finalmente, se realizó una cura estéril y se recomendó una nueva revisión en un plazo aproximado de 48 horas, además de reposo relativo hasta la retirada de los puntos. El pronóstico médico fue calificado como leve, por lo que el torero podrá seguir la evolución de la lesión sin necesidad de ingreso hospitalario.
La rápida intervención permitió descartar complicaciones mayores, una circunstancia que tranquiliza tanto al propio diestro como a los numerosos aficionados que siguen de cerca la temporada de Morante de la Puebla, especialmente después de su esperado regreso a los ruedos durante este 2026.
La presencia de Morante de la Puebla en Palma de Mallorca había despertado una enorme expectación. El diestro sevillano no comparece con frecuencia en el Coliseo Balear, por lo que su participación era uno de los grandes atractivos del cartel organizado por Funtausa. En la corrida mixta compartía protagonismo con el rejoneador Diego Ventura y el matador Sebastián Castella, que lidiaron reses de las ganaderías de Ángel Sánchez y Sánchez y Juan Pedro Domecq en una velada marcada por el buen ambiente y una importante presencia de público.
El Coliseo Balear ofrece cada verano un escenario muy diferente al de otras plazas del circuito taurino. La mezcla entre aficionados habituales y visitantes que aprovechan sus vacaciones en la isla crea un ambiente singular, especialmente en los festejos nocturnos, donde la temperatura más agradable y la iluminación artificial aportan un carácter especial a la corrida.
Precisamente esa combinación convierte cada cita estival en Palma de Mallorca en un acontecimiento diferente, capaz de reunir tanto al público más entendido como a quienes se acercan por primera vez al mundo del toro.
A la espera de conocer la evolución definitiva de la herida, el percance no altera, en principio, la intensa agenda prevista para Morante de la Puebla en las próximas semanas. El hecho de que la lesión haya sido catalogada como leve y de que no haya sido necesario su traslado a un hospital invita al optimismo respecto a su recuperación, aunque deberá seguir las recomendaciones médicas y controlar la evolución de la herida antes de afrontar nuevos compromisos.
Mientras tanto, la actividad taurina continuará en el Coliseo Balear. La próxima gran cita llegará el 6 de agosto, cuando José María Manzanares, Alejandro Talavante y Roca Rey se enfrenten a toros de Núñez del Cuvillo en otro de los festejos más esperados del verano mallorquín.