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Mallorca

Los pasajeros descubrirán esta Semana Santa un aeropuerto de Palma aún metido en obras

Los millones de usuarios del aeropuerto de Son Sant Joan tendrán que esperar al verano para utilizar la principal puerta de entrada a Mallorca con todos los servicios a pleno rendimiento y sin las desesperantes obras que ha vivido la instalación en el último año. De hecho, esta Semana Santa aún habrá locales comerciales cerrados por las obras, actuaciones que también dejarán cerrado el núcleo de escaleras mecánicas que enlazan con la planta superior desde facturación.

Algunas rutinas sí se recuperan con lel arranque de la temporada. El aeropuerto de Palma reabrirá este viernes su módulo D, aunque de forma parcial, tras varios meses cerrado por la renovación integral de su techo.

La zona llevaba cerrada desde el pasado noviembre, tiempo que se ha aprovechado para revestir el falso techo y sustituir los sistemas de climatización e iluminación, ha informado Aena en un comunicado.

La previsión es que a principios de abril se pongan operativas todas las puertas de embarque y que la oferta comercial renovada se abra a los pasajeros.

Por otra parte, este jueves ha finalizado la segunda fase de las obras en la planta de facturación, ubicada en el lado derecho de la misma.

Estas actuaciones han incluido la renovación y reorganización de las oficinas de las aerolíneas con el objetivo de optimizar su distribución, mejorar la operatividad y ofrecer un servicio más eficiente a los pasajeros.

Pese a ello, durante algunas semanas más permanecerán cerrados los locales comerciales y el núcleo de escaleras que conectarán con la planta superior.

Las obras se enmarcan en el proyecto de remodelación de Son Sant Joan, que está previsto que dejen de ser perceptibles para el pasajero a partir de este verano.

Un aeropuerto de Palma totalmente patas arriba es lo que tienen que soportar miles de turistas y residentes de Mallorca a la hora de coger un vuelo, aterrizar en la isla o recoger a algún familiar que acaba de llegar. Todo por unas obras de remodelación que inició el Gobierno de Pedro Sánchez a finales de 2022 y que se están demorando mucho en el tiempo.

Y es que la reforma la sufren a diario los miles de pasajeros que pasan por las instalaciones del aeropuerto de Son Sant Joan, uno de los más rentables y transitados de España. Y lo peor es que los trabajos no finalizarán hasta finales del 2026, por lo que todavía queda todo un verano en esta situación.

Los ruidos de las grúas, los andamios, el polvo y los escombros están a la orden del día en el aeródromo balear, la principal puerta de entrada de personas al archipiélago. Turistas y residentes tienen que ir esquivando las obras tanto en el interior de la terminal como en las afueras, en la zona de llegadas.

Son muchos los partidos y entidades que han expresado su preocupación por el deplorable estado del aeródromo palmesano. PP y Vox han denunciado en multitud de ocasiones la degradación y los problemas de seguridad que padece el recinto por culpa de las obras. La izquierda, por su parte, ha optado durante todo este tiempo por el silencio más absoluto con tal no cuestionar al Gobierno que preside el socialista Pedro Sánchez

La situación ha sido tan preocupante en algunos momentos que el PP ha llegado a calificar el aeropuerto como un «campo de batalla».

Los empresarios también han alzado la voz contra la «falta de planificación y de control» de las obras de Son Sant Joan. La patronal CAEB indicó que los trabajos de remodelación «están poniendo en peligro a los trabajadores y usuarios de la mayor infraestructura del archipiélago».

Unas palabras en alusión al derrumbe de un techo de vidrio y la caída de escombros sobre una zona de paso utilizada por trabajadores y usuarios del aeropuerto, o los diversos episodios de inundaciones el último año.