OkBaleares
ACOSO ESCOLAR

Nuevas víctimas de la matona del instituto de Mallorca y sus secuaces: «A mi hija la insultaron y le tiraron del pelo»

Madres del IES Arenal rompen su silencio en OKBALEARES y denuncian más casos de acoso escolar

La relación de un instituto del municipio de Llucmajor (Mallorca), el IES Arenal, con el bullying parece no tener fin. Después de que OKBALEARES informara del brutal acoso escolar que sufre una niña de 16 años por parte de una conflictiva alumna, ahora más padres de estudiantes de este mismo centro de secundaria se han visto animados a denunciar nuevos casos que afectan a sus hijos.

La madre de una alumna que cursa 1.º de la ESO ha contactado con este periódico para contar que su hija también ha sido víctima de bullying por parte de la misma estudiante problemática y de sus amigas, que han provocado que su víctima tenga que ir escoltada por un vigilante de seguridad.

«Fueron a insultarla y le tiraron del pelo sólo por intentar defender a una amiga suya», relata. Detrás de todos estos casos siempre está el mismo grupo de cinco niñas conflictivas que han conseguido instaurar impunemente un clima de terror por todo el recinto escolar. De hecho, en una ocasión, una de las acosadoras en cuestión envió a un grupo de unas 15 amigas para que agredieran e insultaran a otra estudiante.

«Mi hija no quería ir al colegio porque tenía mucho miedo. Por suerte dejaron de molestarla porque fui a hablar con los familiares de las acosadoras, pero hay muchas más víctimas en este instituto», denuncia la madre, que prefiere mantenerse en el anonimato.

Además, asegura que el IES Arenal no está actuando ante todos estos casos, a pesar de todas las denuncias que hay. «Lo están tapando todo. A mí me dijeron que era mejor no denunciar y que no habláramos con las familias porque no serviría de nada», afirma.

Inmovilismo en el IES Arenal

En el caso de la menor de 16 años acosada, el instituto ha tenido que asignar un vigilante de seguridad para proteger a la joven. El profesional la acompaña en entradas, salidas, recreos, cambios de clase e incluso al baño. La acosadora estuvo expulsada 22 días, pero recientemente ha regresado al centro.

La progenitora de la alumna escoltada aseguró que desde el propio centro le han llegado a trasladar que, mientras no se produzca una agresión física directa, no pueden adoptar medidas contundentes como una expulsión definitiva o una orden de alejamiento.

De acuerdo con el entorno familiar, el origen del conflicto podría estar vinculado a la relación de amistad que la víctima mantiene con la ex pareja de la presunta agresora. La alumna conflictiva no tolera ver a otras compañeras con quien fue su novio, lo que habría desencadenado una escalada de hostilidad.

Cuando este caso salió a la luz, en enero, la acosadora perseguía a la víctima por el instituto e incluso coincidía con ella en el autobús escolar, bajándose en la misma parada a propósito. Con el paso de las semanas, la menor dejó de utilizar este transporte y ahora son sus padres quienes la acompañan diariamente al centro.

La desprotección que percibe la familia es tal que la menor permaneció más de una semana sin asistir al instituto debido a una crisis de ansiedad provocada por el acoso que viene sufriendo desde enero.

Lo más alarmante es que la agresora ha sido vista en ocasiones portando cuchillos y navajas, un hecho por el que ya había sido denunciada previamente. «No entiendo cómo todavía puede seguir asistiendo a este colegio, con todas las denuncias que acumula; es inexplicable», manifestó hace unas semanas a este periódico la madre de la víctima.