Mallorca recuperará el que fue el faro más alto y moderno de España abandonado desde hace un siglo
La linterna era una lámpara mecánica que funcionaba en un principio con aceite de oliva y fue comprada en París
Las obras contaron con la ayuda de prisioneros a los que el Ayuntamiento de Andratx ofrecía pan, leña y aceite
Mallorca rehabilitará y recuperará el que fue el faro más alto y moderno de España y que no funciona desde hace un siglo. Situado en el Parque Natural de la pequeña isla de la Dragonera en el término municipal de Andratx, desde el año 1987 es propiedad del Consell.
El conocido como faro antiguo o de Na Popia se alza en la cima de Na Ginavera a una altura de 360 metros sobre el nivel del mar.
Fue en el lejano año de 1840 cuando el Ministerio de Comercio, Instrucción Pública y Obras Públicas tomó la determinación de construir un nuevo faro en la isla de Sa Dragonera.
Debido a que la isla está en medio de la ruta marítima procedente de Barcelona, antiguamente, todos los barcos surcaban el trecho que la separa de Mallorca. Dada la arisca y agreste geografía de esta pequeña isla de en torno a 280 hectáreas y donde no reside nadie, el lugar ofrecía a los ingenieros diversas posibilidades para la ubicación del faro y finalmente, optaron por la cima de Ginavera.
En 1850, bajo la orden de Isabel II, se iniciaron las obras a cargo del ingeniero Antonio López Montalvo, que a la vez también empezó la construcción del camino de acceso del que fue, en aquel entonces, el primer faro moderno construido en España y a la mayor altitud.
Para su construcción se debió derribar la torre de defensa de la Popia, de la que se aprovecharon materiales para el faro y para el camino.
Las obras contaron con la ayuda de partidas de prisioneros vigilados por fuerzas del Ejército.
El Ayuntamiento de Andratx, interesado en la obra, ofrecía pan, leña y aceite a todos los trabajadores y el obispo de Mallorca, a petición de quienes dirigían la empresa, dispensó del precepto del descanso dominical, para que pudieran trabajar también los domingos y festivos.
La linterna que vino de París
El faro entró en servicio el 20 de marzo de 1852. La linterna era una lámpara mecánica que funcionaba con aceite de oliva muy refinado, adaptada a la parafina de Escocia y más adelante a gas de petróleo. La habían comprado en París y era de la marca Letourneau y la luz podía verse a unas 39 millas.
Las familias de los fareros pusieron en marcha un pequeño huerto y una pequeña aula de enseñanza a principios del siglo XX. Finalmente, como apunta la convocatoria pública del Consell de Mallorca, la presencia continua de nubes y nieblas, junto con grandes tormentas de rayos, causó su desmantelamiento el mes de octubre de 1910 y desde entonces empezó su degradación.
Actualmente, se encuentra en un estado de deterioro avanzado a causa de su abandono. Buena parte de las cubiertas ha desaparecido y hay abundante vegetación en el interior que contribuye a acelerar el proceso de degradación que ahora el Consell de Mallorca quiere frenar con un ambicioso proyecto de reforma que ha sacado ya a concurso.
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