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ENTREVISTA A UNA INFLUENCER DEL CAMPO

Kika Márquez: «Al coincidir el Ramadán con Semana Santa se han disparado los robos para comer cordero gratis»

"El que roba una oveja suele ser alguien joven y ágil para saltar vallas y correr detrás de ella, que no es fácil"

El campo mallorquín no solo lucha contra la sequía o la falta de relevo generacional, sino también contra la delincuencia. La influencer del campo Kika Márquez denuncia una realidad que quita el sueño a los ganaderos de Mallorca: el repunte de robos de corderos, especialmente cuando coinciden festividades religiosas como la Semana Santa y el Ramadán.

Lo que para unos es «carne gratis», para familias como la de Kika es la pérdida de una inversión económica y de un vínculo emocional de años. Tal y como relata en esta entrevista a OKBALEARES, «no es solo la oveja; es sembrar lo que comen, las facturas del veterinario y el tiempo invertido», lamenta la joven, quien destaca la labor de la Policía Local frente a unos delincuentes que aprovechan la inmensidad del campo para actuar con impunidad.

P. – Hay tres rebaños, muchas ovejas… ¿Y qué les pasa? ¿Les están robando?

R. – Sí, sí. Lo que pasa es que, en cuanto nos despistamos… Nosotros intentamos estar muy encima de ellas, tenerlo controlado y venir a verlas a menudo. Pero es verdad que a veces, a la hora de contarlas, vemos que no cuadran los números. Das una vuelta y las encuentras o muertas, o mordidas y muy malheridas por ataques de perros, o simplemente han desaparecido. Y no hay duda: si ves un agujero en la rejilla, es que se las han llevado.

P. – ¿Quién se lleva una oveja? ¿Quién se lleva a estos animales?

R. – Pues quien quiere comer cordero y no quiere pagarlo. Alguien que no aprecia el trabajo que hay detrás, porque esto es muchísimo trabajo. No es solo la oveja; es sembrar lo que se comen y, en el momento en que una enferma, llamar al veterinario para curarlas. Es dinero, tiempo y esfuerzo. Creo que la gente que se las lleva no aprecia nada, no respeta y solo busca el beneficio propio sin pagar.

P. – ¿Cuál es el perfil del que roba? Porque supongo que las épocas son importantes: roban en Semana Santa, pero también en Ramadán… hay de todo.

R. – No sabría decirte un perfil exacto. Obviamente, tiene que ser alguien joven y ágil para saltar vallas y correr detrás de una oveja, que no es fácil. Pero nacionalidades cualquiera; nos roban tanto en Pascua como en Ramadán o en cualquier otra fecha.

P. – La Guardia Civil da batidas, pero una patrulla no puede cubrir todo el campo; parece que está un poco descuidado.

R. – En este caso, me gustaría hacer una mención especial a la Policía Local. Ellos son los que realmente hacen batidas por la zona cuando les avisamos. Muchos de los agentes locales de esta zona también tienen sus rebaños o animales, así que se lo toman como algo personal y dan vueltas para intentar encontrar al responsable. Aun así, es complicado pillarlos si no está muy planificado.

P. – Al preparar la entrevista, hemos decidido no decir el lugar exacto del Pla de Mallorca para no dar facilidades a los delincuentes. Estos desgraciados no se dan cuenta de que no están robando una oveja, están robando a «Antonia». ¿Quién les pone los nombres?

R. – Mi madre. Ella las conoce a todas: está Princesa, la hija de Riley, la propia Riley, Antonia…

P. – ¿Y las conoce a todas?

R. – Yo no, yo no las conozco a todas ni mucho menos porque son muchas (unos tres grupos de 80 ovejas cada uno). Pero mi madre, las que son suyas, las conoce perfectamente.

P. – ¿Aquí cada uno tiene las suyas?

R. – Claro, por temas legales y de declaraciones tienen que estar separadas por explotaciones, ya que son autónomos independientes.

P. – ¿Y cómo las cuentan? Porque cuando hemos entrado han salido corriendo… bueno, llevábamos «chucherías».

R. – Exacto, con la chuchería que traíamos. Se la ponemos normalmente en fila, ellas vienen porque les encanta y se ponen a comer a la vez. Es la única forma de tener esos pocos minutos para ir contando si falta alguna. Eso sí, no puede venir cualquiera a dárselas; el otro día lo intentamos con otra persona y no quisieron acercarse.

P. – ¿Y el color negro no les gusta?

R. – Tampoco, porque les recuerda a los perros. Si alguien quiere venir a robar, que venga de negro, por favor, que así salen corriendo (risas).

P. – ¿No existe algún sistema moderno, como collares con GPS, para tenerlas localizadas?

R. – Estaría muy bien. Siempre bromeamos con que, si alguien tiene collares inteligentes y quiere probarlos, estamos abiertos a hacer un ensayo aquí. Pero, como te imaginarás, eso es carísimo y nosotros no nos lo podemos permitir.