Javier Sanz: «Queremos que el ciudadano disfrute del puerto de Palma y pueda visitarlo»
"Que la gente pueda ver una puesta de sol en el puerto, tomarse una cerveza o jugar con sus niños"
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El presidente de Autoridad Portuaria de Baleares, Javier Sanz (Madrid, 1949) tiene una amplia trayectoria vinculada al mar, ya que fue presidente de la Real Federación Española de Vela y del Real Club Náutico de Palma.
Con más de 40 años de trayectoria profesional, este licenciado en Económicas y Máster en Dirección de Empresas (MBA), confiesa que la reurbanización y reordenación de usos del puerto de Palma es «un proyecto ilusionante».
«Los proyectos hay que desarrollarlos con pasión; si no, no tiene sentido».
PREGUNTA.- ¿Por qué se afirma tradicionalmente que Palma ha vivido de espaldas al puerto y al mar?
RESPUESTA.- Yo también lo pienso así. Tú, cuando llegas al Dique del Oeste y bajas de una naviera, te sacan rápidamente en los autocares y te vas fuera. Prácticamente, la gente no quiere o no puede estar en el puerto. Uno de nuestros grandes objetivos es humanizar este puerto: reorganizar los usos del puerto y dedicar una parte muy importante a los ciudadanos. Que el ciudadano disfrute del puerto y que pueda visitarlo.
P.- ¿Cómo se va a poder lograr esa integración entre Palma y el puerto?
R.- Tenemos tres grandes focos. El Dique del Oeste, el Moll Vell que está funcionando en este momento como zona industrial, y después tenemos la parte de Pelaires, donde están los cruceros. ¿Qué es lo que vamos a hacer? Liberar el Moll Vell de lo que tenemos ahora y pasarlo al Dique del Oeste, que es donde va a ir la zona industrial, donde van a ir los astilleros. Los cruceros los dejamos en Pelaires, en el mismo sitio que están ahora, y liberamos lo que vemos delante de la Catedral, lo que yo llamo el polígono de plásticos que quitaremos de ahí. Y ahí es donde vamos a transformar la ciudad: recuperaremos el Paseo de la Riba, vamos a crear una escuela de vela de alto rendimiento para que la gente practique el deporte de la vela, pues en Baleares somos número uno en actividad náutica y también en piragüismo; vamos a crear un museo marítimo, también donde están ahora los astilleros que desaparecen de ese espacio, junto a la lonja que se hará una nueva, pero de otras características, totalmente distintas para los pescadores.
P.- El puerto de Palma que vemos ahora tiene los años contados.
R.- Sí. No va a ser todo de golpe, pero sí poco a poco. Empezaremos por los muelles comerciales. Ahí empezaremos a construir la escuela profesional de actividad náutico-pesquera, ya que la actual del dique del Oeste está totalmente deteriorada. Después seguiremos por el astillero para pasar al Dique del Oeste y entonces ya empezamos a construir el museo marítimo.
P.- ¿Dentro del Moll Vell qué habrá?
R.- Habrá, por ejemplo, un tema de innovación. Nosotros somos líderes en innovación en la industria náutica, cosa que tiene mucha importancia. Se van a crear centros de alta innovación donde habrá gente que va a venir aquí a hacer proyectos de innovación. También se va a crear una zona para la cultura, ocio, en suma, para la sociedad, para que el ciudadano pueda disfrutar del puerto: que la gente llegue al puerto y que pueda ver una puesta de sol, pueda tomarse una cerveza, pueda jugar con sus niños, pueda ver el puerto desde otra visión, desde dentro y no desde fuera. Y eso es un poco nuestro proyecto, a grandes rasgos. Es un proyecto ilusionante, porque los proyectos hay que desarrollarlos con pasión; si no, no tiene sentido. Y creo que para Palma es necesario y la gente lo está demandando. Vivimos de espaldas al mar y parece mentira que Palma viva de espaldas al mar. Esto no lo entiende nadie, pero es la realidad, y ahora vamos a intentar dar ese paso de gigante dentro de las aguas abrigadas para liberar estos espacios para la ciudad, que es liberar el Moll Vell para la ciudad. Es un proyecto en mayúsculas necesario para la ciudad, para la sociedad y para Palma.
P.- Ha habido un proyecto que se ha ejecutado no en el puerto, sino en el Paseo Marítimo, lamentablemente con múltiples carencias, y que se hizo sin consenso. En el caso de la reurbanización del puerto, ¿cómo se puede lograr ese consenso para que, con independencia de quien gobierne, el proyecto continúe?
R.- Yo el Paseo Marítimo lo heredé; es el proyecto que había. En el caso del puerto, hemos tenido unos grupos de interés a los que les hemos preguntado. Creo que los otros proyectos fallan porque no se consensúan con la gente. Nosotros lo que hemos visto es que la gente quiere y necesita no vivir de espaldas al mar. Nadie va a dudar mañana del Paseo de la Riba, de la escuela náutica, de una escuela profesional y de que quitemos los plásticos y los pongamos en otro sitio, sin expandir el puerto. Ese es nuestro fuerte, y ahí sí que hay un consenso importante. Hemos elegido también a grandes profesionales, a los mejores profesionales del mundo en este momento, para que nos hagan un diseño importante de acuerdo con los nuevos tiempos que estamos viviendo, con la inteligencia artificial, etcétera. Vamos a hacer algo importante para que la gente disfrute de su puerto. Creo que vamos a conseguirlo.
P.- ¿El proyecto prevé una ampliación del puerto?
R.- No, no, lo hemos hecho dentro de las aguas abrigadas y lo que hemos hecho ha sido un cambio de usos. Es como cuando tus hijos se van de tu casa y te quedan habitaciones libres y pones un despacho o pones cualquier cosa. Vamos a seguir manteniendo la industria, los cruceros, todo el tema de conectividad y logística, pero en distintas ocupaciones.
P.- Presupuesto para encarar este proyecto.
R.- Será alto, pero ahora mismo lo estamos trabajando, pendientes del proyecto final. Pero por encima de los 200 o 200 y pico de millones, se moverá por ahí y las obras durarán más o menos entre 5 y 7 años, porque se van a hacer por partes.