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MALLORCA

Los controles a los pasajeros llegados de Italia, un «paripé»: los italianos enseñan el DNI y pasan de largo hacia la salida

La medida dista mucho del refuerzo fronterizo anunciado por el Ejecutivo en represalia al Gobierno de Giorgia Meloni

Sánchez consuma su amenaza a Meloni e impone controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia

El Gobierno de Pedro Sánchez anunció controles fronterizos para los viajeros procedentes de Italia, pero en los aeropuertos de Baleares la realidad parece muy distinta: OKDIARIO ha podido comprobar cómo pasajeros italianos muestran su DNI o pasaporte y continúan su camino sin controles adicionales, mientras que las comprobaciones más exhaustivas se concentran en los viajeros extracomunitarios.

Los controles fronterizos anunciados por el Gobierno para los pasajeros procedentes de Italia ya se aplican en los aeropuertos de Baleares. Sin embargo, sobre el terreno, la medida dista mucho del refuerzo fronterizo anunciado por el Ejecutivo. En las llegadas desde Italia, un ciudadano italiano puede limitarse a enseñar su documento de identidad, acreditar su nacionalidad y continuar hacia la salida.

OKBALEARES ha podido comprobar cómo estos pasajeros superan el control en cuestión de segundos. La situación cambia cuando se trata de viajeros extracomunitarios, que sí pueden ser apartados para realizar comprobaciones adicionales sobre su identidad, nacionalidad y documentación de entrada en España, incluido, cuando corresponda, el visado o el permiso de residencia.

La diferencia resulta especialmente llamativa cuando ambos perfiles viajan en el mismo avión. Mientras el ciudadano italiano muestra el DNI y sigue adelante, el pasajero extracomunitario puede quedar sometido a una revisión mucho más exhaustiva.

De ahí que el anunciado control fronterizo se convierta, en la práctica, en un auténtico «paripé» para los ciudadanos comunitarios que llegan desde Italia a las islas. El Gobierno ha anunciado controles aleatorios, por lo que no todos los viajeros tienen que ser sometidos al mismo procedimiento, pero la experiencia comprobada por este medio evidencia que la intensidad de las verificaciones es muy diferente según la nacionalidad y la documentación del pasajero.

La medida española entró en vigor a las 00:00 horas del pasado sábado 8 de agosto y está prevista inicialmente hasta el 7 de septiembre. El Ejecutivo la presentó como una respuesta a la decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de mantener los controles sobre los viajeros procedentes de España.

Italia justificó su decisión por motivos de seguridad después de la entrada masiva de inmigrantes registrada en Ceuta el pasado 30 de julio. Ante la negativa de Roma a retirar las restricciones, el Gobierno de Sánchez decidió aplicar una medida recíproca.

Sobre el papel, España puede comprobar la identidad, el pasaporte y la nacionalidad de los viajeros procedentes de Italia. Para los ciudadanos de terceros países, además, se pueden revisar los requisitos de entrada, como el visado o el permiso de residencia.

La situación resulta especialmente paradójica porque el Gobierno ha presentado estos controles como una respuesta contundente a Italia. Sin embargo, el efecto visible sobre los turistas italianos que aterrizan en Baleares puede ser prácticamente inexistente.

La frontera se controla, pero no de la misma manera para todos. Y mientras los ciudadanos italianos pueden superar el trámite en apenas unos segundos, son los viajeros extracomunitarios quienes concentran las comprobaciones adicionales. España mantiene por ahora los controles hasta el próximo 7 de septiembre, mientras continúa el pulso con el Gobierno de Meloni.

En Baleares, entretanto, el anuncio de un refuerzo fronterizo choca con una realidad mucho más sencilla: para muchos pasajeros italianos, el control consiste simplemente en enseñar el DNI y seguir hacia la salida.