Andalucía

Vox no descarta ir a los tribunales por la construcción de la mezquita de Sevilla por «incumplimiento urbanístico»

Ver vídeo
Ezequiel Marín

La batalla política y judicial contra el proyecto de la gran mezquita de Sevilla acaba de abrir un nuevo frente. Vox ha anunciado que fundamentará su estrategia en una cuestión estrictamente urbanística al considerar que la licencia concedida por el Ayuntamiento de Sevilla vulnera el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), ya que, según sostiene la formación, la parcela donde se levantará el complejo no admite un uso religioso.

Así lo ha asegurado en una entrevista con OKDIARIO el portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, Javier Cortés, quien ha explicado que el partido ya prepara un recurso de alzada contra la licencia otorgada por la Gerencia de Urbanismo. Si ese recurso no prospera, la formación acudirá a la jurisdicción contencioso-administrativa con el objetivo de intentar paralizar las obras.

«Nos negamos a su construcción no solamente por una cuestión ideológica, sino por una cuestión legal», afirma Cortés, quien recuerda que Vox fue el único grupo que votó en contra de la concesión de la licencia en la Comisión Ejecutiva de Urbanismo.

El dirigente de Vox sostiene que la clave del procedimiento reside en la calificación urbanística del suelo. Según explica, el PGOU de Sevilla clasifica la parcela como de uso privado sociocultural, mientras que las grandes mezquitas construidas en otras ciudades españolas se ubican sobre terrenos cuyo planeamiento urbanístico contempla expresamente el uso religioso.

A juicio de Cortés, la Fundación Mezquita de Sevilla habría presentado el proyecto como un «espacio sociocultural islámico» para adaptarlo a esa calificación urbanística, aunque sostiene que la propia documentación presentada ante Urbanismo refleja un uso claramente religioso.

Entre los elementos que cita figuran una sala de oración, un patio, un minarete de más de 30 metros de altura inspirado en la Giralda, una zona de abluciones, la vivienda del imán y una decena de apartamentos destinados a alojar a fieles que se desplacen hasta Sevilla.

«Lo disfrazan como un espacio sociocultural islámico porque ellos mismos saben que no se puede construir una mezquita como tal», asegura el portavoz de Vox, quien insiste en que será precisamente esa diferencia entre el uso declarado y el uso real del edificio el principal argumento jurídico que llevará su formación ante los tribunales.

Además de la vía judicial, Vox reclama al alcalde de Sevilla que convoque una consulta ciudadana sobre el proyecto. Cortés sostiene que el propio PGOU contempla la posibilidad de consultar a los vecinos cuando se trate de edificios singulares y considera que una construcción de estas características, con un minarete de más de 30 metros, reúne esas condiciones.

El portavoz defiende que la decisión no afecta únicamente al Polígono Sur, donde está prevista la construcción del complejo, sino también a barrios próximos como Los Bermejales, El Porvenir, Reina Mercedes, Bami o El Cerro del Águila.

Durante la entrevista, Cortés también expresó su rechazo político al proyecto y sostuvo que la construcción de la mezquita tendría consecuencias sociales para el entorno. Asimismo, pidió que sean los sevillanos quienes decidan mediante una consulta si desean o no que el complejo llegue a construirse.

Lo último en España

Últimas noticias