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Causas y tratamientos de la rotura muscular

La rotura muscular, también llamada, desgarro muscular, tiene lugar cuando las fibras de esta zona se rompen por diversas causas. Por ejemplo suele suceder cuando hay un ejercicio intenso sin calentamiento, pues esto provoca lesiones importantes además de la rotura.

Encontramos vamos tipo o grados de roturas musculares. Por un lado, la de grado 1 o rotura parcial, y la total o de grado 3. Conoce cuáles son sus principales causas.

¿Por qué se produce una rotura muscular?

Una de las causas ya la hemos expuesto antes y es cuando hacemos un ejercicio intenso sin haber calentado o entrenado previamente. Cuando la rotura es de grado 1 es debido a un  sobre-estiramiento, es decir cuando el músculo se estira más allá del rango normal.

Y en sus estados más avanzados o roturas totales podría producirse un traumatismo directo que rompe el músculo de la zona que recibe el impacto.

Tratamiento de la rotura muscular

El tratamiento a aplicar depende del tipo de rotura muscular en cuestión. En las de grado 1 y 2, o bien torturas parciales se suele recomendar reposo y descanso por un periodo corto de tiempo. Luego se realiza rehabilitación con fisioterapia.

En las roturas musculares totales o de tipo 3, el tratamiento pasa por la cirugía, además de la posterior rehabilitación. Antes y después se recomienda reposo. El médico o fisioterapeuta debe establecer de qué tipo de grado estamos hablando.

También pueden aplicarse vendas frías para mitigar el dolor y la inflación, y en otros casos se realiza un vendaje de compresión para evitar que el desgarro sea mayor. Otra técnica o tratamiento que suele aplicarse cuando tenemos rotura muscular es la electroestimulación que ya recomiendan cada vez más en las clínicas y centros de rehabilitación. Esto junto a otras técnicas mucho más novedosas que intentan frenar el dolor.

Otras recomendaciones que se tienen en cuenta para el tratamiento de este tipo de lesión son el Kinesiotaping, estiramientos pautados y controlados en consulta, masajes de descarga suave y controlado, y ejercicios de contracción isométrica y de fortalecimiento muscular con el fin de devolver a la musculatura su función fisiológica normal. Todo ello debe estar pautado por el profesional que también debe hacer los controles necesarios para verificar que todo se está llevando correctamente.