Viajes

De cines (diferentes) por todo el mundo

A pesar del auge de las series y el aumento de los seriófilos, aún hay muchos amantes del cine que deambulan por el mundo como expertos viajeros. De hecho, uno de los mayores reclamos turísticos es poder ver en primera persona aquellos lugares que se han inmortalizado en la gran pantalla. Acudir a Nueva Zelanda y pasear por La Comarca de El Señor de los Anillos o recorrer las localizaciones europeas de Juegos de Tronos es todo un placer… pero los amantes del cine tienen otra cita: acudir a los cines «diferentes» que hay diseminados por todo el mundo.

De cines en Hong Kong

Éste no es un cine cualquiera, es el AMC Pacific Place de Hong Kong, donde el viajero sentirá que no le duele el trasero según pasa el tiempo delante de la pantalla. Y es que las 599 butacas que tiene están confeccionadas en cuero francés, así como con un ancho de 1,2 metros. Además, lo mejor será olvidarse de las palomitas de siempre y del refresco. En él se sirve una amplia selección de canapés, cervezas y vinos de importación. En cuanto a las palomitas, son de diferentes sabores.

De cines en Seúl

El Cine de Chef situado en Apgujeong, al sur de Seúl (Corea del Sur), dispone de 30 butacas… Esto significa que las instalaciones son de super-lujo: sillones de cuero, un equipo de acomodadores y azafatas para atender a los espectadores y, si entra hambre, nada de palomitas, una cena hecha por los mejores chefs.  Por supuesto, tiene altavoces surround. Y todo por el módico precio de unos 5.300 euros.

De cines en Melbourne

En el hemisferio sur, el Roof Top Cinema de Melbourne (Australia) se caracteriza porque solo está abierto cuando comienza el buen tiempo (que por aquellos lares suele coincidir con nuestro invierno). El motivo no es otro que el hecho de encontrarse situado en la azotea de un edificio. Dispone también de un bar que no cierra, pero la principal atracción es, por supuesto, el cine.

De cines en EE.UU.

El Álamo Drafthouse está ubicado en Montecillo, El Paso, EE.UU. Este cine cuenta con 8 salas, con capacidades que van de los 30 asientos a la más grande con 140. Eso no tiene nada de especial, pero sí que tienen una mesa para poder poner las bebidas y la comida que quieran (con espacio suficiente para no molestar a los demás espectadores). Sí, el viajero podrá ver la película comiendo pizzas, ensaladas, postres, etc. Vamos, como en casa. Y eso no es todo: si alguien se siente Frank Sinatra y quiere cantar en voz alta las canciones de la película, disponen del Sing-Along y del Quote-Along.

En la Costa Este, en Nueva York, es posible acudir al Hot Tube Cinema (que tiene otra réplica en Londres). En este cine no hay butacas, sino jacuzzis. Muy cómodo porque no hay que pensar aquello de «¿qué me pongo hoy?». Con el bañador es suficiente. Es probable que los haya que no se enteren mucho de la peli pero la sensación será agradable. Su lista de espera es kilométrica pero es que por unos 48 euros se incluye la entrada, las palomitas y la bebida.

De cines en Reino Unido

Además del Hot Tube Cinema de Londres, en el Reino Unido hay un cine muy curioso. Su nombre es Sol Cinema y se trata de una caravana móvil. Es el cine más pequeño del mundo, con capacidad para ocho espectadores, y proyecta las películas con energía solar. Estos espectadores pueden ver lo que proyectan o llevar sus propias grabaciones para verlas. También lo pueden alquilar para eventos.