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El Caminito del Rey está bien, pero hay otra ruta en Andalucía repleta de cascadas, pozas y pasarelas sobre el río

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Al margen del Caminito del Rey, la comunidad andaluza guarda celosamente recorridos de senderismo que combinan agua, roca y altura de una forma inigualable. Para quien lo dude, en la provincia de Jaén, dentro del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas (el mayor espacio protegido de España), hay una ruta en Andalucía que es el ejemplo irrefutable.

Simplemente lo tiene todo: cascadas de decenas de metros, pozas de agua esmeralda, pasarelas de madera ancladas en la roca y, al final del camino, lagunas de alta montaña. La versión completa del sendero supera los 22 kilómetros con casi 900 metros de desnivel acumulado, aunque existe una opción más corta para quienes no se animen a la parte difícil.

¿Cuál es la ruta en Andalucía que es la alternativa al Caminito del Rey?

Los aficionados al senderismo no pueden perderse la ruta del río Borosa, protagonista de esta ocasión. Este sendero está entre los núcleos de Arroyo Frío y Coto Ríos, dentro del parque de Cazorla.

Cerca del punto de inicio se encuentra el Centro de Visitantes Torre del Vinagre y su jardín botánico, que da una primera idea de la riqueza vegetal del entorno antes incluso de ponerse en marcha.

Desde ahí, el camino sigue el cauce con un arranque tranquilo: pista forestal ancha, sonido del agua como fondo constante y la posibilidad de ver ciervos o cabras monteses entre la vegetación que bordea el sendero.

La primera gran parada es la Cerrada de Elías, un desfiladero donde el río ha tallado la roca caliza hasta formar un cañón estrecho que en algunos puntos apenas deja pasar la luz. Las pasarelas de madera, ancladas en la pared de la roca, permiten avanzar por encima del agua.

El contraste entre la roca gris, el verde de la vegetación ribereña y el color azul-verdoso del río hace de este tramo el más fotografiado del recorrido.

Quien solo dispone de media jornada puede quedarse aquí y regresar, ya que son entre ocho y diez kilómetros con dificultad baja, apta para familias.

El Salto de los Órganos, la cascada más espectacular de esta ruta en Andalucía

Quien continúa más allá de la Cerrada de Elías encuentra que la ruta cambia de carácter. El camino gana altura, el bosque se espesa y el río aparece y desaparece entre la vegetación. En ese tramo se suceden la cascada de las Tres Colas y la de La Calavera, dos saltos de agua que en primavera llevan el caudal al máximo.

El punto culminante del recorrido es el Salto de los Órganos, una cascada de unos 60 metros de caída libre que desemboca en una poza de aguas frías y transparentes. En los meses de mayor caudal, el rugido del agua se escucha antes de verla.

Más arriba, superados los túneles excavados en la roca, el sendero llega hasta la Laguna de Valdeazores y al nacimiento del propio río Borosa, a más de 1.200 metros de altitud, donde el agua brota entre piedras en un silencio que contrasta con la espectacularidad del tramo inferior.

¿Cuándo conviene ir y qué hay que llevar a la ruta del río Borosa?

La primavera es el momento óptimo, aunque también el de mayor afluencia. El río lleva el caudal más alto del año, las pozas están en plenitud y las cascadas muestran su mejor versión.

El otoño es también una buena opción, con agua abundante y los colores ocres del bosque de ribera. En verano el calor aprieta y el aparcamiento de la piscifactoría tiene coste (alrededor de dos euros), por lo que conviene llegar temprano para evitar la mayor aglomeración de visitantes.

El arroyo de las Truchas vierte su agua en el río Borosa. Foto: Juandiegocano en Wikimedia Commons.

Para el tramo corto basta con calzado de senderismo, agua suficiente y algo de comida. Para la ruta larga hay que añadir linterna (necesaria para los túneles de la parte alta), ropa de abrigo adicional y tiempo de sobra.

¿Por qué tiempo de sobra? Porque en los meses de días cortos, el regreso puede hacerse de noche, y el Parque de Cazorla, una vez cae el sol, pertenece a los animales, no a los senderistas.