Alerta crítica en Badajoz: un puente del siglo XVI está al borde de la ruina y ya utilizan un modelo 3D para recuperarlo
Para esta ocasión, toca enfocarse en uno de los monumentos más amenazados de Badajoz. Construido en el siglo XVI sobre el río Gévora, el bien patrimonial que estamos por desvelar a continuación lleva décadas en situación de abandono.
Frente a esta situación, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha puesto en marcha los trámites para su rehabilitación. El proyecto avanza, pero el estado del puente no admite más esperas.
¿Cuál es el puente del siglo XVI en Badajoz que está al borde de la ruina?
El patrimonio en cuestión es el puente de Cantillana, también conocido como puente de Carlos V, que llega a 2026 en estado crítico. La bóveda central ha colapsado, varias bóvedas presentan grietas y algunas pilas han perdido su posición original.
La vegetación crece entre los sillares y las raíces deterioran la estructura desde dentro. La situación empeoró en diciembre de 2022, cuando la borrasca Efraín provocó una crecida del Gévora que derrumbó los dos arcos más próximos a la orilla izquierda y arrastró la rampa histórica por la que pasaba el ganado.
El deterioro, sin embargo, no es nuevo. Hispania Nostra (una asociación española sin ánimo de lucro, dedicada a la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio) lo incluyó en su Lista Roja ya en 2014, cuando el arco central había colapsado.
El monumento lleva intransitable desde los años 80 y, desde entonces, ninguna administración ha intervenido para frenar la degradación. Cada crecida del Gévora deja más expuestos los sillares, y la vegetación no para de avanzar entre las juntas.
La historia detrás de este longevo puente de Cantillana
El puente fue construido entre 1531 y 1535 por iniciativa del Corregidor Pedro de Espinosa con fondos procedentes de la bellota común. El arquitecto encargado fue Gaspar Méndez, el mismo maestro de obras que participó en la Puerta de Palmas, la Catedral y las murallas de Badajoz.
Con 212 metros de longitud, 17 arcos de medio punto y una anchura de 3,8 metros, fue durante siglos el paso entre Badajoz y la ruta hacia Cáceres, Mérida y el interior peninsular. Su perfil en lomo de asno (dos rampas que convergen en el centro) es característico de la ingeniería civil renacentista.
La estructura tuvo que ser reparada en numerosas ocasiones. Hay constancia documental de intervenciones en 1597, 1698, 1717, 1800 y 1845, entre otras fechas. La última gran obra data de 1894, año en que un puente de hierro cercano asumió el tráfico. Desde entonces, el de Cantillana quedó en desuso progresivo.
El paso también dejó huella en la historia militar. El 19 de febrero de 1811, durante la Batalla de Gévora, las tropas francesas derrotaron al ejército español al mando del general Mendizábal, causando cerca de mil muertos y tomando más de 4.000 prisioneros.
El puente y los vados del río fueron escenario directo del combate, y la batalla dejó la estructura muy dañada. Las riadas de 1814 y 1823 agravaron aún más el deterioro antes de las reconstrucciones del siglo XIX. Fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en junio de 2022.
Un modelo 3D y 2,5 millones de euros para salvar el puente de Badajoz
La Confederación Hidrográfica del Guadiana asumirá tanto la redacción del proyecto como su ejecución. El presupuesto asignado es de 2,5 millones de euros procedentes del programa del 2% cultural.
Como parte de los trabajos técnicos previos, se ha elaborado una recreación en tres dimensiones del puente que permite analizar el comportamiento estructural y estudiar los materiales originales con precisión. El objetivo principal de la actuación es reconstruir los arcos derrumbados y consolidar la estructura general.
El pasado 31 de marzo de 2026, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el anuncio de información pública de la separata de expropiaciones, con un plazo de 20 días hábiles para la presentación de alegaciones.
Los titulares afectados son la Junta de Extremadura, la propia CHG, la Asociación de Ganaderos del Reino y al menos un propietario particular.
Por último, la propiedad del puente ha sido también objeto de disputa. El bien pertenece al Ayuntamiento de Badajoz, aunque la CHG decidió asumir la rehabilitación con independencia de que el municipio regularice su titularidad catastral.
Una vez concluida la obra, el proyecto contempla integrar el puente en una vía verde cicloturista entre Badajoz y Cáceres, dando nuevo uso a una infraestructura que durante siglos fue el principal nexo entre ambas ciudades.
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