Software de gobernanza IA para cumplir la Ley de inteligencia artificial
Soluciones como Atico34 AI Governance, Onetrust o Credo AI destacan entre las plataformas especializadas en el cumplimiento del AI Act.
La Ley de Inteligencia Artificial de la UE ya es de aplicación general desde el 2 de agosto y las empresas que utilizan IA (prácticamente todas) deben cumplir nuevas obligaciones de transparencia y supervisión.
El problema es que la mayoría ni siquiera sabe cuántos sistemas de IA tiene funcionando. En ese vacío cobran especial importancia los software de gobernanza de la inteligencia artificial, soluciones llamadas a hacer por el AI Act lo que las plataformas de privacidad hicieron en su día por el RGPD.
¿Qué es un software para la gobernanza de la inteligencia artificial?
Un software para gobernanza de la IA es una plataforma que centraliza el control de todos los sistemas de inteligencia artificial que una organización desarrolla o utiliza. Identifica qué modelos hay, quién los usa, con qué datos se entrenaron y qué nivel de riesgo suponen.
A partir de ese inventario, la herramienta traduce las exigencias regulatorias en tareas concretas: clasifica cada sistema según la normativa aplicable, asigna responsables, documenta decisiones y genera las evidencias que una autoridad de supervisión puede reclamar en una inspección o auditoría.
¿Por qué son imprescindibles tras la entrada en vigor del AI Act o RIA?
El Reglamento europeo de inteligencia artificial (Reglamento UE 2024/1689) lleva aplicándose por fases desde febrero de 2025, cuando entraron en vigor las prácticas prohibidas del artículo 5 y la obligación de alfabetización en IA.
En agosto de ese mismo año se sumaron las normas sobre modelos de propósito general (GPAI), la estructura de gobernanza europea y el régimen sancionador, con multas que alcanzan los 35 millones de euros o el 7 % de la facturación mundial.
El hito decisivo, sin embargo, acaba de producirse. Desde el 2 de agosto de 2026 el Reglamento es de aplicación general, lo que activa, entre otras, las obligaciones de transparencia del artículo 50: informar a los usuarios de que interactúan con una IA, marcar los contenidos sintéticos y etiquetar los deepfakes.
Ante esta situación, las empresas afrontan una adaptación a la Ley de IA a marchas forzadas. Según el 2026 EU AI Act Readiness Report de Vision Compliance, el 78 % de las empresas afirma no estar preparada para cumplir sus obligaciones y el 83 % ni siquiera dispone de un inventario de los sistemas de IA que usa.
Funciones clave que deben incluir
La más urgente es el inventario automatizado. La plataforma debe descubrir y catalogar todas las aplicaciones de IA activas en la empresa, incluidas las que los empleados usan sin autorización del departamento de TI, un fenómeno conocido como IA en la sombra.
Sobre ese mapa se construye la segunda capacidad: la evaluación de riesgos y cumplimiento. El software clasifica cada sistema según su nivel de riesgo conforme al AI Act y a otras regulaciones internacionales o sectoriales, y determina qué obligaciones concretas se derivan de esa clasificación.
La tercera pieza es el monitoreo y la auditabilidad. Los modelos de IA no son estáticos: su comportamiento cambia con el tiempo y pueden degradarse o quedar obsoletos, por lo que la plataforma debe supervisarlos de forma continua en producción y dejar rastro de cada cambio.
Cierra el círculo la trazabilidad del origen y la calidad de la información con la que se entrenan y alimentan los modelos. Sin ella es imposible demostrar ante un auditor que un sistema cumple los requisitos de gobernanza de datos que exige la normativa europea.
Software recomendados para gobernanza de la IA
Atico34 AI Governance
Atico34 es una de las legaltech de referencia en el ámbito de la protección de datos y el compliance, y que lleva meses perfeccionando y actualizando su software para gobernanza de la IA, Atico34 AI Governance.
Esta plataforma no sólo analiza los sistemas IA y sus riesgos, sino que se integra vía MCP con las herramientas que usa la empresa, como Sora o Snowflake. Todo se gestiona desde la misma interfaz, por ejemplo, puedes preguntarle al asistente cuántas imágenes de tu web han sido generadas con Midjourney, o qué vídeos de YouTube o Instagram deberían ir identificados como IA.
El punto diferenciador de Atico34 respecto a la competencia es la combinación del software de gobernanza con el soporte legal de abogados expertos en inteligencia artificial, con la posibilidad de asignar un responsable o delegado de IA que asesore a la empresa en todo momento, incluso a través de videollamada.
OneTrust
OneTrust AI Governance integra controles en tiempo real directamente en entornos como AWS o Databricks. La plataforma clasifica automáticamente los sistemas según sus niveles de riesgo, mantiene un inventario dinámico para evitar la «IA en la sombra» y genera de forma automática la documentación técnica y las evaluaciones de impacto requeridas para las auditorías oficiales.
Lo último de la plataforma incluye políticas preconfiguradas basadas en la normativa europea para una activación inmediata. Además, incorpora guardrails nativos en plataformas como Amazon Bedrock para bloquear riesgos en tiempo real y utiliza asistentes de IA para rellenar automáticamente los complejos cuestionarios de cumplimiento normativo.
Credo AI
Credo AI destaca por traducir el denso texto normativo en flujos de trabajo técnicos y listas de control automatizadas (Policy Packs).
Su enfoque se centra en recopilar evidencias auditables a lo largo del ciclo de vida del desarrollo: clasifica automáticamente el nivel de riesgo de cada modelo, asigna las responsabilidades correspondientes de la organización (proveedor o usuario) y genera de forma nativa la documentación técnica obligatoria y las evaluaciones de impacto.
La plataforma ha lanzado recientemente GAIA (Govern AI Assistant), un asistente inteligente que comprime semanas de revisiones de cumplimiento en unas pocas horas. Esta actualización amplía su catálogo centralizado, integrándose con herramientas como Databricks o Jira, permitiendo detectar la «IA en la sombra» corporativa directamente en el entorno de trabajo.