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Dreame Tasti, la freidora de aire diferente que termina convenciendo por su sencillez

Dreame Tasti
Foto: Nacho Grosso
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Llevo un par de semanas probando a fondo la Dreame Tasti y la sensación inicial es de ruptura total con lo conocido. Es una freidora que entra por los ojos de forma inmediata, pero que te obliga a reaprender cómo cocinar con aire caliente desde el primer minuto, sobre todo si ya llevas tiempo haciéndolo con modelos más convencionales.

Un diseño que apuesta por la transparencia real

Hay que aclarar un detalle fundamental del diseño,  el recipiente es íntegramente de cristal templado. La marca ha apostado por un pack que incluye dos tamaños intercambiables, uno de 2,5 y otro de 4,5 litros, lo que la hace extremadamente versátil para cualquier tipo de receta familiar.

El uso de cristal de borosilicato de 6 mm es un acierto claro: cocinas con total seguridad sin químicos como PFAS o PTFE. Al prescindir de los clásicos revestimientos antiadherentes que terminan pelándose con el uso, la higiene y la durabilidad mecánica son de otro nivel.

Foto: Nacho Grosso

La tecnología interna de esta Tasti va mucho más allá del aire, ya que podemos agregar agua a la base para inyectar vapor en el proceso. Sus 1500W de potencia permiten que el calor infrarrojo penetre mejor, logrando que los alimentos nunca se resequen por su parte interior.

Resultados en cocina: el secreto está en el vapor

Durante las pruebas he cocinado desde hamburguesas hasta pescado, y, por ejemplo, el punto del pollo asado es sencillamente espectacular. Gracias a ese toque de vapor, la carne mantiene todo su jugo natural mientras la piel queda con ese acabado crujiente tan buscado y profesional.

Foto: Nacho Grosso

No obstante, reconozco que al principio cuesta adaptarse porque su interfaz minimalista requiere un tiempo de aprendizaje previo. Me costó un par de intentos entender la lógica de sus botones táctiles superiores, pero una vez que entiendes su funcionamiento, la sencillez se agradece.

Foto: Nacho Grosso

Lo que puede mejorar

El punto que puede mejorar es su pantalla, es pequeña y la información mostrada resulta algo escasa durante el funcionamiento. Resulta un poco extranñoo no poder ver la temperatura en tiempo real, un detalle que seguramente pulirán en las futuras generaciones del producto. Otro detalle que podría mejorar es el idioma de la interfaz. La pantalla no está en español, algo que habría sido fácil de resolver y que ayudaría a que la experiencia fuera aún más cómoda para muchos usuarios.

Foto: Nacho Grosso

Donde la experiencia es imbatible es en la limpieza, todos los recipientes de cristal van directos al lavavajillas sin miedo. El concepto de «fiambrera» me parece una genialidad, ya que puedes usar el propio cuenco para servir en mesa o guardar la comida directamente.

Un electrodoméstico que gana con el uso

A pesar de esos pequeños puntos mejorables, la Dreame Tasti me ha dejado una sensación bastante positiva. Es uno de esos aparatos que al principio no termina de convencerte del todo, pero que gana puntos a medida que lo utilizas más.

Foto: Nacho Grosso

Su mayor virtud es la simplicidad. No pretende ser la freidora más avanzada del mercado ni la que tiene más programas automáticos. Lo que ofrece es una forma sencilla y eficaz de cocinar con aire caliente, con buenos resultados y sin líos.

El hecho de poder ver la cocción sin interrumpir el proceso, la facilidad de limpieza y la consistencia en los resultados hacen que termine siendo un electrodoméstico bastante práctico para el día a día.

Después de estas dos semanas utilizándola, esa primera sensación de duda se transforma en algo distinto, empiezas a entender cómo funciona, a ajustar mejor los tiempos y a sacarle partido en la cocina. Y es en ese momento cuando la Dreame Tasti empieza realmente a demostrar su valor.

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