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El Anker Nano de 45W es el cargador de bolsillo con pantalla que sí apetece llevar encima

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El Anker Nano de 45W es uno de esos accesorios que, a simple vista, parecen poca cosa. Un cargador compacto, un puerto USB-C, un diseño bastante limpio y una pantalla en el frontal. Pero cuanto más lo usas, más sentido tiene. No porque sea el cargador más potente del mercado, ni falta que le hace, sino porque está muy bien pensado para acompañar a un móvil actual, una tablet o incluso algunos dispositivos que agradecen un cargador pequeño con margen de potencia.

Así es el Anker Nano de 45W

El Anker Nano de 45W es un cargador GaN de formato ultracompacto con pantalla inteligente. Según la documentación oficial de la marca, está disponible en colores Cosmic Naranja y Negro Stone, ofrece hasta 45 W de potencia y cuenta con una pantalla con más de 20 interfaces para mostrar información en tiempo real, como potencia, temperatura o modo de carga.

La unidad que he recibido es el acabado Negro Stone, bastante discreto y más fácil de encajar en cualquier mochila o escritorio que el llamativo Cosmic Naranja que Anker también promociona. Lo estoy utilizando con un iPhone Air, y ahí es donde este cargador empieza a ganar puntos. Es pequeño, no ocupa casi nada, entrega hasta 45 W y la pantalla aporta una información que normalmente no tienes en un cargador convencional.

Foto: Nacho Grosso

Pequeño de verdad, no solo “pequeño” en la ficha

Hay cargadores compactos que lo son sobre el papel, pero que luego siguen siendo incómodos para llevar en un bolsillo pequeño, en una riñonera o en el compartimento de una mochila. Este Anker Nano de 45W va por otro camino. Sus dimensiones son de 34 x 35,5 x 40 mm y pesa 75 gramos, así que se nota muy poco cuando lo llevas encima.

La marca lo compara con un cargador estándar de 30 W y asegura que este modelo es un 47% más pequeño y un 36% más ligero, ofreciendo además un 50% más de potencia. Es una comparación favorable, claro, pero encaja con la sensación general del producto: mucha potencia para el tamaño que tiene.

La pantalla no es un adorno

La pantalla frontal es lo primero que llama la atención. Podría parecer una simple curiosidad, pero tiene más utilidad de la esperada. No es táctil, algo que conviene aclarar, pero muestra información interesante durante la carga, potencia, temperatura, estado de carga, modo activo y pequeñas animaciones.

En un cargador normal, lo único que sabes es que el móvil está cargando porque aparece el icono en pantalla. Aquí tienes una capa extra de información. No es imprescindible, pero sí resulta cómoda. Puedes comprobar si el dispositivo está recibiendo carga rápida, si la potencia baja cuando se acerca al 100% o si el cargador está trabajando dentro de parámetros normales.

Tiene sentido porque el teléfono no siempre demanda la misma potencia. La carga rápida suele ser más intensa al principio y va reduciéndose conforme la batería se acerca a niveles altos. La pantalla ayuda a visualizar ese comportamiento sin tener que instalar nada ni hacer cálculos raros.

También hay una parte más simpática, las animaciones. No cambian la carga ni hacen que el producto sea mejor por sí solas, pero le dan personalidad. Y en un accesorio tan pequeño, ese detalle ayuda a que no parezca un cargador más perdido en el cajón.

45 W: potencia suficiente para mucho más que un móvil

Los 45 W máximos son una cifra muy bien elegida. Para un smartphone actual, hay potencia de sobra. Para una tablet, también. Y para algunos portátiles ligeros o accesorios compatibles con USB-C, puede ser suficiente dependiendo de las necesidades del equipo.

No hay que confundirse, este no es el cargador ideal para un portátil grande que necesite 65 W, 100 W o más. Pero para el uso diario con móvil, auriculares, tablet o consola portátil tiene mucho sentido. Además, al ser USB-C, encaja mejor con el momento actual, especialmente con iPhone recientes y dispositivos Android.

La salida declarada es 5V⎓3A, 9V⎓3A, 15V⎓3A y 20V⎓2,25A, con una potencia máxima de 45 W. Es decir, el cargador puede negociar distintos niveles de entrega energética en función del dispositivo conectado. Esto es importante porque no todos los equipos cargan igual ni necesitan la misma potencia durante todo el proceso.

Anker también habla de un sistema de carga inteligente en tres etapas: rápida, constante y lenta. La idea es la de entregar más potencia cuando la batería está baja, estabilizar la carga en la zona media y reducir la intensidad al acercarse al final. Es justo lo que uno espera de un cargador bien planteado.

Foto: Nacho Grosso

Modo Cuidado y seguridad: menos temperatura, más control

Uno de los argumentos más interesantes del Anker Nano de 45W es el Modo Cuidado. Este modo cuenta con certificación TÜV y ayuda a reducir la temperatura de la batería del teléfono frente a otros cargadores de 45 W, contribuyendo a una carga más controlada. Anker también ha añadido el sistema ActiveShield, pensado para evitar sobrecalentamientos y mantener una experiencia de carga estable.

Con mi iPhone Air hace una pareja bastante lógica

El Anker Nano de 45W encaja muy bien con cualquier dispositivo por una razón muy simple: el cargador tiene margen de sobra y, al mismo tiempo, no es aparatoso. Es el típico accesorio que puedes dejar en la mochila sin pensarlo demasiado, algo que no siempre ocurre con cargadores más grandes.

Además, el formato compacto ayuda mucho si vas a cargar en enchufes incómodos, regletas llenas o mesas pequeñas. El cargador no invade tanto espacio como otros modelos y eso se agradece en el día a día. En una mesilla de noche, en una oficina o de viaje, el tamaño marca la diferencia.

También me gusta que no dependa de una estética demasiado llamativa. El acabado Negro Stone es bastante sobrio y queda bien con cualquier cable USB-C. El Cosmic Naranja tiene más personalidad y es ideal si tienes el iPhone 17 Pro de ese color, pero el negro es el que elegiría para un uso diario más discreto.

Foto: Nacho Grosso

Lo que más me gusta

Lo mejor del Anker Nano de 45W es el equilibrio. Tiene potencia suficiente para el móvil y otros dispositivos, pero no sacrifica portabilidad. Es pequeño, ligero y fácil de llevar encima. No es un cargador que dé pereza meter en la mochila.

La pantalla también suma. No es imprescindible, pero una vez la tienes, cuesta volver a un cargador completamente mudo. Ver la potencia, el modo de carga o la temperatura da una sensación de control que se agradece, sobre todo si cargas dispositivos caros y quieres cuidar la batería.

También me convence el enfoque de seguridad. La combinación de GaN, ActiveShield y Modo Cuidado tiene sentido en un cargador rápido, porque el objetivo no debería ser solo cargar deprisa, sino hacerlo de forma estable y sin calentar más de la cuenta.

Lo que mejoraría

El primer punto mejorable es bastante claro, habría estado bien incluir un cable USB-C adecuado en la caja. No es imprescindible, pero en un cargador con pantalla y enfoque premium, habría redondeado el conjunto.

También hay que decir que la pantalla, aunque útil, no será igual de importante para todo el mundo. Quien solo quiera enchufar el móvil y olvidarse quizá no le saque tanto partido. En cambio, para quienes disfrutan viendo datos de carga o quieren saber si su dispositivo está cargando como debe, es un añadido muy interesante.

Otra mejora posible sería incluir más de un puerto. Este modelo apuesta por la sencillez y el tamaño compacto, pero hay usuarios que viajan con móvil, reloj, auriculares y tablet. Para ellos, un único USB-C puede quedarse corto. Eso sí, añadir más puertos probablemente aumentaría el tamaño, así que aquí Anker ha priorizado la portabilidad.

Precio y disponibilidad

El Anker Nano de 45W está disponible en los colores Cosmic Naranja Cosmic, Azul Misty, Blanco Aurora y Negro Stone, con un precio  de 39,99 euros., Ese precio lo coloca en una zona interesante. No es el cargador USB-C más barato que puedes encontrar, pero tampoco se dispara teniendo en cuenta que ofrece 45 W, tecnología GaN, pantalla inteligente, formato muy compacto y funciones de control térmico. Es una compra que tiene más sentido si valoras el tamaño y la pantalla, no solo la potencia.