Sucesos
ESTAFAS

El caso del ‘Goya’ de 12 millones desaparecido: absueltos tres acusados de estafa tras esfumarse el cuadro

La trampa fallida de la Policía a los vendedores de un cuadro de Goya supuestamente falso

El propietario del cuadro se negó a entregarlo y ante la imposibilidad de analizarlo los acusados fueron absueltos

La conclusión del juzgado: "No se puede saber si es auténtico o falso"

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018, también colaboro en televisión y en radio.

Sólo su propietario, recién absuelto de la acusación de estafa, sabe dónde se halla el presunto cuadro de Francisco de Goya titulado «Retrato del Príncipe Baltasar Carlos a caballo» tasado en 12 millones de euros. Presunto, porque el cuadro no ha aparecido y quienes aseguraban que fue pintado por Goya son los implicados en el caso, rodeado de un tufo de falsificación y estafa. El dueño, el perito que certificó la autoría del famoso pintor y el tasador que le puso un precio de ocho cifras han sido absueltos de un delito de estafa y falsificación precisamente porque el cuadro no ha aparecido. Sin cuadro, no hay prueba ni caso y la «trampa»de la Policía para atraparles no ha tenido éxito.

Esta historia, más tangible que el propio cuadro, arrancó en noviembre del año 2023, cuando, a través de sus informadores en los canales de venta de obras de arte, el Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional de Valencia detectó la comercialización del óleo sobre lienzo que se ofrecía a particulares como original del pintor Don Francisco de Goya y Lucientes.

Un intermediario estaba ofreciendo la obra a través de diferentes canales como WhastApp y correos electrónicos con una comisión del 10%. El propietario era Juan Carlos M., que aseguraba haberla recibido seis años antes como regalo del perito Daniel José C. en pago por un trabajo que le hizo.

La obra se ofrecía con un informe «de expertización» firmado por el propio Daniel José que aseguraba la autoría del cuadro por parte de Francisco de Goya y un informe de tasación emitido por Pablo LL. que fijaba el precio final en 12 millones de euros.

La trampa de la Policía

Al conocer la venta del cuadro, los agentes de la Policía Nacional pusieron en marcha una operación. Valiéndose de un intermediario que terminó confesando que era un informador de la Policía, los agentes urdieron «una trampa» para concertar una cita con los vendedores a la que acudiría «un comprador de identidad desconocida», según el sumario del caso al que ha tenido acceso OKDIARIO.

Los presuntos estafadores detectaron las maniobras policiales y no se celebró venta alguna. Sin embargo, los investigadores ya tenían los correos que se intercambiaron los presuntos estafadores, las propuestas de venta del cuadro presuntamente falso a cambio de una millonada e incluso transcripciones de sus conversaciones telefónicas.

Además, la Policía identificó al propietario y al perito en arte –»el mayor especialista en pintura de Goya del mundo–», que resultaron ser dos viejos conocidos de los agentes, ya que Juan Carlos y Daniel tenían antecedentes policiales en operaciones de estafas, falsificaciones, contrabando de obras de arte e incluso chiringuitos inmobiliarios.

Jefa de Conservación del Museo del Prado

Para reforzar su investigación, los agentes contaban con el respaldo de la ex jefa de Conservación del Museo del Prado en la obra de Francisco de Goya, cuya opinión se resume en este correo al jefe de la investigación: «Buenos días agente, de todas las cosas que me ha ido enviado en el pasado, esta
desde luego es la más increíble por el nivel de ignorancia unido al evidente engaño. Todo lo que dice este personaje es un puro engaño. En primer lugar, la valoración de 12.000.000 € no lo ha alcanzado en el pasado ningún cuadro de Goya auténtico de gran calidad y con una bibliografía más segura».

Cuando llegó el momento de declarar ante el juez, la experta no estuvo tan contundente, entre otras cosas porque no había podido ver el cuadro.

Se niegan a entregar el cuadro

Exigidos por el juez para que entregaran el cuadro presuntamente falso para examinarlo, su propietario Juan Carlos declaró que el cuadro se custodiaba en el extranjero sin dar cuentas del lugar exacto donde se guardaba la obra de arte. Además, se negó a acudir a declarar ante la Policía.

El tasador, Pablo LL., bajo la defensa de la letrada Beatriz Uriarte –del despacho Ospina Abogados–, sí declaró y se lavó las manos. Dijo que él tasó el cuadro en 12 millones porque Daniel C., el perito, aseguró que era de Goya.

Sin cuadro, no hay prueba

Finalmente, el juez del caso dictó que el propietario estaba en todo su derecho de negarse a traer la obra desde el extranjero y entregársela a la Policía. Y determinó que, sin la posibilidad de examinar el cuadro por parte de peritos judiciales calificados, era imposible saber si la obra era auténtica o falsa.

Este mes de febrero y tras tres años de investigación policial y judicial, el Juzgado de Instrucción número 2 de Móstoles ha determinado el archivo del caso por falta de indicios concluyentes y para evitar la «pena de banquillo» a los investigados ante un posible juicio sin muchos argumentos.

El cuadro sigue en paradero desconocido para la Policía y la Justicia y de momento no se sabrá a ciencia cierta si Goya pintó el «Retrato del Príncipe Baltasar Carlos a caballo» en el siglo XVIII y mucho menos si vale 12 millones de euros.