OkSalud
medicamentos

El líquido con el que tomas la medicación importa: ¿Está perdiendo eficacia?

Según la composición del agua es posible que algunos fármacos pierdan parte de su eficacia, e incluso que se anulen completamente sus efectos

Un nuevo estudio publicado en la revista científica Pharmaceutics advierte que es posible que el líquido con el que tomamos nuestra medicación altere su eficacia, haciendo que los principios activos se liberen antes de tiempo y pierdan potencia.

En muchos de los comprimidos y pastillas que se usan normalmente hay una capa exterior que protege el principio activo, el medicamento propiamente dicho, para que se disuelva en el organismo a la altura del intestino, evitando la acción de los ácidos del estómago. Un equipo de investigadores húngaros ha estudiado la estabilidad de esa cobertura cuando se expone a diversos líquidos, ya que de ella depende que los fármacos se activen cuando deben, y no antes.

De acuerdo con sus resultados, algunos minerales presentes en el agua pueden dañar la capa que protege los principios activos, eliminándola en pocos minutos. En casos extremos, puede suceder que la eficacia de los medicamentos sea completamente anulada. Los fármacos afectados son tratamientos para el reflujo, antiinflamatorios y terapias para condiciones de salud mental.

Las bebidas, a examen

Los investigadores, de la Universidad de Semmelweis (en Budapest, Hungría), estudiaron el modo en el cual diferentes líquidos afectan a los medicamentos recubiertos de esta forma.

Analizaron 22 bebidas de uso común, siete de las cuales eran aguas minerales o medicinales, agua del grifo, agua filtrada y zumo de manzana, y que pasaron por análisis detallados en el laboratorio.

El agua embotellada alcalina con alto contenido mineral fue la que provocó más cambios en la capa protectora de los fármacos. Según explican los autores, no solamente importa la alcalinidad del agua (su pH), sino que su contenido en minerales contribuye a una disolución más rápida de la que necesitan los medicamentos para llegar al intestino y funcionar correctamente. Este proceso fue muy acusado en algunas aguas medicinales, que podían disolver la superficie protectora en solamente cinco minutos. En esos casos, el 90% del principio activo se liberaba antes de tiempo.

Algunos principios activos se diluyen al contacto con los ácidos del estómago, mientras que otros pueden ser dañinos para el tejido de este órgano, donde provocan irritación. Con otros líquidos, como el zumo de manzana, prácticamente no hay daños en la cubierta de los comprimidos o pastillas.

Según han advertido los investigadores, los profesionales que recetan medicamentos suelen dar por hecho que se tragan con agua del grifo, pero la verdad es que no es así, «dada la enorme variedad de aguas minerales y medicinales disponibles en el mercado». Así lo ha advertido Nikolett Kállai-Szabó, profesora de farmacia en dicha universidad y autora principal del trabajo.

Pocas recomendaciones

Su equipo analizó un total de 103 medicamentos recubiertos. En 42 casos, vieron que las instrucciones de consumo no ofrecían detalles sobre cómo tragar las pastillas. En otros 31 se hablaba de «líquido» en general, y 21 de «agua» sin especificar más allá. Solamente 9 ofrecían recomendaciones concretas, con qué bebidas era mejor tomar o incluso mezclar la medicación, con el zumo de manzana entre los ejemplos.

Esto es más importante para los pacientes que tienen dificultades al tragar, ya que muchos abren los comprimidos o disuelven las pastillas en líquidos para facilitar las tomas.

Adrienn Demeter, miembro del equipo de investigación, ha explicado: «En la farmacia vemos con frecuencia pacientes que no saben hasta qué punto es importante el líquido con el cual toman sus medicamentos. Esto puede afectar al funcionamiento de las terapias».

Los científicos han querido aclarar que esto no significa que el agua mineral o medicinal sea problemática por sistema. La clave es que estos medicamentos con cubierta se toman mejor con agua del grifo, y que los pacientes deberían hablar con su farmacéutico antes de tomar las pastillas disueltas.