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SALUD CEREBRAL Y NUTRICIÓN

Cómo el café puede salvarte de padecer demencia: cantidades y el peligro del descafeinado

Un estudio de 40 años vincula el consumo moderado de cafeína con una protección del 20% frente al deterioro cognitivo

Los expertos advierten: la clave está en la cafeína pura, ya que el descafeinado no ofrece los mismos beneficios

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Si eres de los que no son persona hasta que se toman su primera taza de café, la ciencia tiene una excelente noticia para ti. Un ambicioso estudio realizado durante más de cuatro décadas ha confirmado que el hábito de tomar café o té no solo nos mantiene alerta, sino que actúa como un auténtico escudo protector contra la demencia para nuestro cerebro.

Sin embargo, no todo vale: hay una cantidad exacta para maximizar el beneficio y un error común que podría estar anulando su efecto protector.

La dosis exacta: ¿Cuánto hay que beber?

La investigación, publicada recientemente en la prestigiosa revista JAMA, ha seguido de cerca a más de 130.000 personas para entender cómo influyen nuestras bebidas matutinas en la vejez. Los resultados son claros: el beneficio real aparece con un consumo moderado.

Para obtener esta «armadura» contra la demencia, la ciencia marca una pauta específica:

Lo curioso es que, según el doctor Daniel Wang, autor principal del estudio, el beneficio se estanca a partir de las tres tazas. Superar esta cantidad no es necesariamente malo, pero nuestro cuerpo parece tener un límite a la hora de procesar los compuestos que protegen las neuronas.

Imagen recurso de té.

El «engaño» del descafeinado

Aquí es donde muchos usuarios cometen un error estratégico. Si eliges la versión descafeinada pensando que es más saludable, debes saber que, para tu cerebro, no es lo mismo. El estudio revela que el café descafeinado no ofrece ninguna protección contra la demencia.

Los científicos sospechan que es la cafeína pura la que marca la diferencia. Este componente no solo estimula el sistema nervioso, sino que ayuda a reducir la inflamación del cerebro y mejora la sensibilidad a la insulina, un factor clave para evitar enfermedades como el alzhéimer. Por tanto, si tu objetivo es proteger tu memoria a largo plazo, la cafeína es el ingrediente indispensable.

Un escudo contra el envejecimiento

Los datos son especialmente esperanzadores porque la protección del café se mantiene incluso en personas con antecedentes familiares o riesgo genético de padecer demencia. Además, el estudio detectó que quienes consumen estas cantidades de cafeína llegan a los 70 años con una mente «más joven», con un retraso en el deterioro cognitivo de unos siete meses respecto a los que no consumen nada.

Eso sí, los expertos lanzan una advertencia final para no arruinar el invento: cuidado con el azúcar y la leche. Añadir grandes cantidades de estos complementos podría anular los beneficios metabólicos de la bebida. Para salvar tu cerebro, mejor tómalo solo o con un toque mínimo de leche.