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Solomillo en salsa española: receta tradicional con una salsa irresistible

Prepara un delicioso solomillo en salsa española con esta receta tradicional. Una carne tierna acompañada de una salsa llena de sabor.

Solomillo de cerdo con ciruelas y vino tinto

Solomillos de pollo a la cerveza

Steak tartar de solomillo

  • Francisco María
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El solomillo en salsa española es uno de esos platos que no entienden de prisas. No es comida para salir del paso un martes cualquiera, sino un ejercicio de paciencia. Hay algo relajante en ver cómo las verduras se van oscureciendo en la cazuela, liberando ese aroma profundo que, al final, se convierte en una salsa capaz de convencer a cualquiera. Se puede considerar la receta definitiva de la cocina tradicional; si dominas esto, dominas gran parte de nuestra cultura gastronómica.

Ingredientes

La calidad de lo que compres aquí no es negociable. Hazte con un buen solomillo, ya sea de cerdo, si buscas algo más cotidiano, o de ternera, si quieres algo más contundente. Necesitas una base sólida: un par de zanahorias, una cebolla blanca bien grande, un puerro que aporte dulzor, un par de dientes de ajo machacados y una cucharada de tomate concentrado.

La clave está en el fondo. Usa medio litro de caldo de carne casero y un buen chorro de vino oloroso o un tinto con cuerpo. Nada de vinos peleones. Sal, pimienta, harina para espolvorear y aceite de oliva virgen extra completan la lista.

Cómo hacer solomillo en salsa española paso a paso

  1. Todo empieza por un buen sellado. Pasa la carne por harina, sacúdela bien para que no quede un engrudo, y dórala en aceite muy caliente. Quieres costra, quieres ese color oscuro, porque ahí es donde vive el sabor.
  2. Retira la pieza y en ese mismo fondo vuelca las verduras. Aquí es donde muchos fallan: no tengas prisa. Déjalas que suden, que se ablanden y, sobre todo, que se caramelicen hasta un tono caoba.
  3. Cuando las verduras tengan ese aspecto de haber sido bien tratadas, añade el tomate concentrado y deja que se tueste un poco. Vuelve a meter la carne, echa el vino y deja que los vapores se lleven el alcohol. A continuación, cubre con el caldo.
  4. Cocina a fuego lento, con la cazuela tapada, hasta que la carne esté tierna. Al finalizar, el truco maestro es retirar la carne y triturar la verdura con todo su jugo, pasándola por un chino para que quede como seda.
  5. Rectifica el punto de sal final.

Trucos para que salga perfecto

El secreto es el color. Si el sofrito queda pálido, la salsa sabrá a caldo de verduras y poco más. Debes buscar ese punto oscuro, casi al límite, pero sin quemar. Si la salsa te queda demasiado ligera, no añadas harina a ciegas. Reduce a fuego vivo. Y si algún día te pasas con la acidez del vino, una punta de azúcar de caña arregla el problema en un segundo, devolviendo el equilibrio a la salsa española.

Variantes de la receta

Añadir un puñado de setas de temporada al final, cuando la salsa está casi lista, aporta un matiz terroso que le va de maravilla. Si quieres algo más refinado, flambea la carne con un chorrito de brandy antes de añadir el caldo; eso le da una capa de complejidad aromática que los invitados siempre agradecen.

¿Te gustan los sabores contundentes de carne? No te pierdas el solomillo en salsa de la abuela. Si buscas algo más ligero prueba el solomillo de pavo en salsa.

Con qué acompañar solomillo en salsa española

Aquí no hay discusión: el pan tiene que estar cerca. Unas patatas fritas, cortadas en dados irregulares, son el acompañamiento natural; la patata frita casera, cuando se empapa en esta salsa, es un manjar. Si te sientes con la conciencia de haber comido mucho y prefieres algo más ligero, una manzana ácida salteada o unas judías verdes al dente ayudan a limpiar el paladar entre bocado y bocado. También funciona una salsa de cerveza para cerdo.

Cómo conservar

Como casi todos los guisos de este tipo, el solomillo en salsa gana enteros al día siguiente. Los sabores se asientan, la carne se termina de empapar de la salsa y el conjunto se vuelve más armonioso. Guárdalo siempre cubierto en un táper hermético.

Información nutricional

Tiempo de preparación: Una hora larga, contando el sofrito lento.

Porciones: 4 personas.

Información nutricional: Unas 400 kcal por ración, dependiendo de cuánto aceite uses al dorar.

Tipo de cocina: Tradicional.

Tipo de comida: Segundo plato contundente.