Opinión

¿Quién es más indecente, Bildu o el PSOE?

El PSOE y sus terminales mediáticas, perfectamente instruidas en la estrategia de Ferraz, se rasgan ahora las vestiduras por el hecho de que el candidato de Bildu a las elecciones vascas, Pello Otxandiano, no haya calificado a ETA de banda terrorista. El candidato del PSOE, Eneko Andueza, incluso, se ha permitido lanzar palabras gruesas contra la formación de Arnaldo Otegi. De repente, el socialismo ha descubierto el pasado sangriento de Bildu, después de pasarse años alabando su impecable actitud democrática. Cuando le entregaron la Alcaldía de Pamplona, Bildu era la excelencia progresista, una formación intachable, pero ahora -cómo de mal lo estará viendo Pedro Sánchez- hacen pucheritos por el dolor causado por sus aliados. Qué tremenda hipocresía, qué grimoso ejercicio de cinismo: ¿Quién es más indecente, Bildu o el PSOE? La elección es compleja, porque, a estas alturas, que los proetarras no condenen a ETA no sorprende a nadie. Hacerlo sería tanto como cuestionarse a sí mismos. Pero lo del PSOE provoca grima por su bajeza moral, por sus impostados gestos de falsa dignidad.

Años alimentando al monstruo, pasándole la mano por el lomo y dedicándole palabras cariñosas, para acabar -cuando la cosa se tuerce- por recordarle que es el heredero de ETA. A buenas horas, Pedro Sánchez: llevas años blanqueando al demonio. No nos engañemos: ¿A qué responde este súbito cambio de guión socialista? Es sencillo: Sánchez tenía claro que una victoria del PNV, aunque fuera por los pelos, le permitía reeditar su acuerdo de gobierno en el País Vasco sin molestar demasiado a Bildu, pero una victoria de los proetarras como la que avanzan la casi totalidad de las encuestas colocan al jefe del Ejecutivo en una compleja tesitura, en una encrucijada imprevista. ¿Quién le garantiza a Sánchez que Bildu renunciará pacíficamente a gobernar en el País Vasco si el domingo sale claro vencedor de las urnas? En Ferraz no les llega la camisa al cuello. Sólo se acuerdan de ETA cuando truena.