Opinión

Que le pida el dinero a Jordi Évole

Pretende el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz librarse de pagar las costas, ya rebajadas de 79.942 euros a 39.000, de su juicio en el Tribunal Supremo, en el que fue condenado por revelación de secretos en el caso del novio de Ayuso, Alberto González Amador. Y es que a García Ortiz la rebaja le ha parecido poca y ha presentado un nuevo recurso de revisión. A este paso le sale a devolver.

Pide el que fuera máximo responsable del Ministerio Público que «se revoque el decreto en cuanto declara procedente la inclusión en la tasación de costas de determinadas actuaciones procesales, y declare indebida su imputación a esta parte, acordando su exclusión por carecer de imputación causal, corresponder a actuaciones ajenas al objeto del proceso penal, haber sido promovidas por otras partes o referirse a actuaciones relativas a personas finalmente sobreseídas libre o parcialmente». Técnicismos de un moroso que pueden resultar legales, pero esconden su intención de ir demorando el momento de rascarse el bolsillo, porque lleva así casi seis meses.

Lo insólito es que el ex fiscal general no haya puesto todavía ni un euro, porque se negó a pagar un abogado privado y recurrió a la Abogacía del Estado, que la pagamos todos. Después, hizo una colecta entre su asociación de fiscales para que le pagasen la multa e indemnización a la que fue condenado y, ahora, se resiste a pagar las costas procesales.

Y lo que te rondaré, morena, porque ahora pretende también que sea la Abogacía del Estado quien tramite su recurso ante el Tribunal Constitucional. O sea, gratis total. Un consejo para el ex fiscal general del Estado: si el Supremo se niega a rebajarle las costas, y como sus compañeros de asociación ya han sido suficientemente esquilmados, que le pida el dinero a Jordi Évole, porque a tenor de la entrevista-masaje que le hizo el otro día, estará encantado.