'Lo de Évole'

El condenado ex fiscal García Ortiz llora a los hombros de Évole: «No tengo una explicación de por qué borré los mensajes»

"Bien borrado está", dijo Álvaro García Ortiz a Jordi Évole

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Álvaro García Ortiz y Jordi Évole en 'Lo de Évole'. (laSexta)
Paula M. Gonzálvez

Jordi Évole promocionó el encuentro con Álvaro García Ortiz en Lo de Évole (laSexta) como «la entrevista del año», pero el anuncio quedó en agua de borrajas. Lo que prometía ser una entrevista al ex fiscal general del Estado condenado, que ha protagonizado un caso único en el mundo occidental y una crisis institucional sin precedentes, fue en realidad una emisión guionizada este domingo para validar el relato de García Ortiz. Un ejercicio de blanqueo con un efecto boomerang.

Para muestra, un botón: «Aquí hay un presunto delito previo a Hacienda y, a partir de ese presunto delito que comete el novio de Isabel Díaz Ayuso, se monta todo un entramado para olvidarnos del delito y acabar con el fiscal general del Estado condenado e inhabilitado». Sorprendentemente, estas declaraciones no son de Álvaro García Ortiz, sino que fue Jordi Évole quien las pronunció para satisfacer al ex fiscal general, que expresó su aprobación con su respuesta: «Sí, eso es lo que ha ocurrido, está bien definido».

Álvaro García Ortiz se victimizó y encontró un hombro sobre el que llorar en Jordi Évole, que se dedicó en todo momento a legitimar su relato. El periodista ni siquiera cuestionó que el ex fiscal general no tuviera «una explicación concreta» para aclarar por qué borró el contenido de su teléfono móvil el mismo día que fue imputado. «No tengo una explicación concreta de ese día, la única explicación que encuentro es a posteriori, y es que inicio el cambio de teléfono ese día», matizó.

«No tiene nada que ver con que tenga algo que quiera ocultar (…) ¿Para qué voy a borrar unos mensajes que podrían demostrar que soy inocente?», subrayó García Ortiz sobre unos mensajes a los que la justicia no pudo acceder y, por tanto, tampoco pudo valorar si eran exculpatorios o todo lo contrario. Además, para defender su «libertad», llegó a afirmar que puede hacer «lo que quiera» con los datos de terceros: «Puedo hacer con mis mensajes y con datos de terceros lo que yo quiera, esa es la esencia de la libertad. Bien borrado está», explicó.

El ex fiscal general del Estado habló con toda la tranquilidad de quien se siente en territorio amigo, un ambiente que Jordi Évole ya le adelantó que existiría desde el principio de la entrevista, con un comentario llamativo: el periodista indicó que, si piensa en un «atentado», se plantea ‘hostia, si a este señor ya le han matado’».

El masaje continuó a partir de ahí y, antes de entrar en materia, Évole dejó claro a García Ortiz que jugaría a su favor. A la entrada al edificio en el que se grabó la entrevista, el ex fiscal bromeó sobre la impresión que podía dar verlos a ambos en ese hotel, y Évole volvió a ser complaciente: «Usted para algunos ya ha hecho algo malísimo, venir a un hotel es casi una tontería».

El momento más lacrimógeno de la entrevista llegó cuando Álvaro García Ortiz expresó lo mucho que le «dolió» que, tras 28 años ejerciendo, fueran sus compañeros quienes le condenaran, en alusión a los magistrados del Tribunal Supremo. Precisamente ese era uno de los argumentos por los que se le exigía dimitir al conocerse su imputación, aunque él se aferró al cargo: el de no poner a ningún subordinado en esa tesitura. Así, él pensaba, como confirmó en otro momento de la conversación, que saldría «absuelto». «Los poderes del Estado no pueden estar concentrados en una sola sala», denunció como condenado.

Lo de Évole preparó un esquema con fotografías en las que se podía señalar a todos los que intervinieron en el procedimiento, un ejercicio que iniciaron después de una revelación surrealista de ex fiscal: «Yo no sabía quién era Alberto González Amador, no leo la prensa del corazón».

Ya sabiendo quién es González Amador, lo que más pareció dolerle es tener que pagarle. El Supremo condenó a dos años de inhabilitación a García Ortiz por filtrar datos del novio de Ayuso, y tuvo que asumir también una multa de 7.200 euros y una indemnización de 10.000 a González Amador por daños morales. García Ortiz se mostró especialmente molesto por este último pago, y reconoció que la cantidad abonada no salió de su bolsillo, sino de un crowdfunding. «Ha habido una campaña de solidaridad para ese pago, con la aportación de compañeros fiscales que han hecho un ejercicio simbólico para que no se diera esa idea de que un cargo representativo pagara de su bolsillo».

Cabe destacar que, en toda la entrevista, sí que hubo un momento en el que Jordi Évole repreguntó: el que le sirvió para señalar a Almudena Lastra, la fiscal que señaló a García Ortiz en el juicio y que, recientemente, ha sido fulminada de la jefatura de Madrid.

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Álvaro García Ortiz y Jordi Évole en ‘Lo de Évole’. (laSexta)

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