Qué humillación tener que seguir cuadrándose ante el teniente general Llamas
El artículo 92 de la Ley de Régimen Personal de la Guardia Civil establece que el pase a la situación de suspensión de funciones de los guardias civiles se podrá acordar como consecuencia del procesamiento, inculpación o adopción de alguna medida cautelar contra el imputado en un procedimiento penal o por la incoación de un expediente disciplinario por falta muy grave. Asimismo, el Reglamento de adquisición y pérdida de la condición de guardia civil y de situaciones administrativas reitera, en su artículo 41, lo anterior. En suma, que estamos ante supuestos que encajan perfectamente con la situación en que se encuentra, a partir de su imputación por los delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia, el máximo mando uniformado de la Guardia Civil, el DAO teniente general Manuel Llamas. De modo que habrá de ser el Ministerio de Defensa de Margarita Robles quien decida si es suspendido en sus funciones y será el Ministerio de Interior de Grande-Marlaska quien determine si dicha suspensión lleva consigo el cese en el destino.
Resulta una obviedad subrayar que la práctica totalidad de miembros de la Benemérita que han sido imputados fueron suspendidos en sus funciones y que, si se hace una excepción en la figura del teniente general Llamas, cuyo comportamiento es, como poco, indigno, se estará cometiendo un agravio de proporciones mayúsculas. Y quienes estando imputados fueron suspendidos podrán, además, denunciar una flagrante discriminación. La trama de las cloacas socialistas ha derivado, por el momento, en la imputación de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, que ha sido inmediatamente reafirmada en el puesto por el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, de profesión juez y parte esencial, como tonto útil, del sanchismo. Mercedes González tiene el aval de Sánchez, que la ha blindado en el cargo, pero el teniente general Llamas es un guardia civil al que debería presuponérsele mayor dignidad que a los políticos socialistas. Si le queda un mínimo de decencia y vergüenza, presentaría de inmediato su renuncia.
Lo último en Editoriales
-
Qué humillación tener que seguir cuadrándose ante el teniente general Llamas
-
Miles de inmigrantes se han acogido a la regularización de forma fraudulenta
-
Moreno y Gavira dan una lección de sentido común
-
¿Pero no decías, Pedro, que Ábalos era un «gran desconocido»?
-
Que el PP no se equivoque: no es ingeniería electoral, es un pucherazo
Últimas noticias
-
Un urólogo desmonta el mito de tener relaciones sexuales antes de competir: «Tiene un papel secundario»
-
Cielo despejado y temperaturas en ascenso en Zaragoza, según AEMET
-
La novela de apenas 128 páginas publicada en 1912 que le dio el premio Nobel de Literatura a su autor y sigue siendo un clásico atemporal
-
Por qué colocar las bolsas de hielo en el fondo de la nevera portátil hace que la comida se derrita el doble de rápido
-
Refugio Climático del Círculo de Bellas Artes en Madrid 2026: fechas, actividades, programación y cómo llegar