Opinión

Puente dijo «¡Puff!» y luego se falseó la auditoría

Los whatsapps que el ministro de Transportes, Óscar Puente, mandó a su antecesor en el cargo, José Luis Ábalos, preguntándole por la contratación en Logirail de Claudia Montes, ex miss Asturias, demuestran sin lugar a ningún género de dudas que la auditoría encargada por su departamento, que determinó que no había atisbo alguno de contratación irregular, y su comparecencia en el Senado, donde insistió en lo mismo, estaban llenas de mentiras.

Porque en ese mensaje publicado por OKDIARIO que Puente manda a Ábalos, y que este responde reconociendo que la contratación de Claudia Montes fue irregular, son la prueba del nueve de que la auditoría encargada por el actual ministro de Transportes fue un paripé, pues sabiendo Puente cómo se produjo dicha contratación —que Ábalos la enchufó porque «tenía una situación familiar delicada y se la ayudó sin conocerla»—, la citada auditoría concluyó que no había nada presuntamente delictivo. Y eso mismo defendió Óscar Puente en el Senado. Vamos a ver: la fecha de los mensajes entre Puente y Ábalos es de principios de 2024 y la auditoría y su comparecencia en el Senado vinieron después.

En consecuencia, la auditoría de Transportes fue una mera tapadera y el ministro mintió en el Senado. Porque Puente, cuando fue informado por Ábalos sobre cómo fue contratada Claudia Montes, responde con un explícito «¡Puff!» -expresión suficientemente clara-, pero luego la auditoría que él encarga pasa por alto las irregularidades que conocía desde hacía meses. Un paripé descomunal que ahora queda en evidencia con la publicación de los mensajes.

Si eso ya es suficientemente grave, la comparecencia de Puente en la comisión de investigación del Senado ya es la apoteosis de la mentira, porque el ministro vuelve a insistir en que su ministerio no había detectado irregularidades en la contratación de las enchufadas por Ábalos, pese a conocer de primera mano cómo se produjeron. En suma, que hemos pillado a Puente con el carrito de los helados. ¡Puff!