Opinión

No hay peor «fondo buitre» que el Gobierno

El Gobierno y sus terminales mediáticas están manipulando hasta la náusea el desahucio de Maricarmen, la octogenaria que ha perdido su casa en Madrid al no poder hacer frente al aumento del alquiler de la que fue su vivienda durante varias décadas. Hasta Pedro Sánchez utilizó su rueda de prensa en Nueva York para responsabilizar falsamente a Ayuso de lo ocurrido, cuando lleva más de ocho años en el Gobierno y no ha hecho nada por solucionar ya no sólo la situación de las miles de Maricarmen que han sido desahuciadas en toda España, sino el mayúsculo problema de la vivienda en su conjunto. La campaña de la izquierda es un supremo ejercicio de hipocresía, hasta el punto de que se han manifestado en Barcelona contra el desahucio en Madrid de Maricarmen, cuando una mujer —Olga se llamaba— se suicidó recientemente en Barcelona tras ser desahuciada sin que la izquierda mostrara la más mínima reacción.

Será que en Cataluña gobierna el socialista Illa y los desahucios, en consecuencia, están socialmente aceptados por imperativo de la izquierda. Pero es que, como hoy informa OKDIARIO, el Gobierno, más concretamente el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social de Elma Saiz, ha embargado la vivienda de una discapacitada en riesgo de exclusión social a la que reclama la devolución de 23.000 euros del ingreso mínimo. Una perceptora que tiene reconocida una discapacidad física y mental de casi el 50% y la condición de vulnerabilidad por la Diputación de Córdoba. Esta mujer se encuentra a las puertas del desahucio a instancias del mismo Gobierno que ahora culpa a Almeida y Ayuso del desahucio de Maricarmen. Todo es de un cinismo vomitivo, un mayúsculo ejercicio de manipulación que ha utilizado el sufrimiento de Maricarmen de manera bastarda. ¿Es que Olga o la mujer embargada por la Seguridad Social son de peor condición? ¿O es que a la izquierda sólo le importan los desahucios de Madrid para atacar de forma miserable a Ayuso? Va a ser por esto. Está clarísimo. Digámoslo claro: no hay peor «fondo buitre» que el Gobierno.