Opinión

La izquierda perpetra la privatización más espantosa

La exclusiva de OKDIARIO sobre el escándalo en el tanatorio municipal de San Fernando de Henares (de mayoría socialista), donde tuvo que precintarse el horno crematorio por dejar restos mortales sin incinerar que acababan en la basura y no llegaban a las familias, ha provocado indignación y perplejidad. Y es que no cabe mayor negligencia en la gestión que la exhibida por la empresa adjudicataria, que fue privatizada por la izquierda municipal a través de un contrato para la gestión de los servicios de inhumación, exhumación, cremación, velatorio y gestión administrativa en los cementerios y tanatorio/crematorio municipales de esta localidad del este de la Comunidad de Madrid. Por cierto, la misma izquierda que ha acusado al PP de privatizar la gestión de los servicios públicos es la que ha permitido que una empresa privada haya cometido, por falta de controles, una negligencia tan clamorosa como esta.

Los detalles desvelados por OKDIARIO nos sitúan delante de un escenario horrendo: al romperse el horno crematorio, parte de los cuerpos de los fallecidos cayeron sin incinerar por los agujeros del mismo, haciendo que los familiares de los difuntos no pudieran recibir las cenizas completas de sus allegados.

Y lo peor es que existen denuncias desde hace meses en las que se aportaron, incluso, pruebas gráficas de la avería del horno crematorio, no descartándose en absoluto que se hayan «mezclado restos humanos de unos fallecidos con otros y se hayan entregado a las familias equivocadas».

En suma, que tras la inspección de la Comunidad de Madrid se precintaron las instalaciones hasta que el crematorio fue reparado. Ahora bien, el hecho de que fuera reparado no alivia ni mucho menos el dolor de los familiares que, a día de hoy, no saben si los restos que les entregaron son de sus seres queridos o si están completos. Sin duda, la izquierda de San Fernando de Henares ha perpetrado la privatización más espantosa de la historia.