Opinión

La Fiscalía alentó la cacería contra Julio Iglesias

Parece evidente que a la Fiscalía el mal llamado caso Julio Iglesias —mejor sería bautizarlo con el nombre del bulo Julio Iglesias— le importaba no tanto por tratar de esclarecer la verdad, sino por tratar de sumarse a la campaña de desprestigio contra el cantante orquestada por dos medios de comunicación. En la demanda presentada por el artista se afirma algo que es rotundamente cierto: «la campaña orquestada» contra su persona se aprovechó de la negativa de la Fiscalía de la Audiencia Nacional a que Julio Iglesias pudiera hacer algo tan elemental como defenderse.

Y es que si el comportamiento del Ministerio Público fue extraño desde el principio al adoptar medidas de protección y la condición de testigos protegidos a las supuestas víctimas de una agresión sexual que se ha demostrado falsa sin la necesaria autorización judicial, lo de ahora supone una violación flagrante de los derechos constitucionales del falsamente denunciado, pues se le ha vulnerado el derecho a la tutela efectiva al dejarle, sin mayores explicaciones, en una situación de absoluta indefensión.

La demanda contra los medios de comunicación que fabricaron la denuncia contra Julio Iglesias ya ha sido presentada. Serán los tribunales quienes determinen lo que proceda conforme a derecho, pero a raíz del daño reputacional causado al artista, la condena puede ser grave, en consonancia con el nivel de las calumnias vertidas.

Ahora bien, hay un actor en este caso que ha jugado un papel determinante al servir a los burdos intereses de quienes orquestaron la campaña contra Julio Iglesias. Y ese actor es la Fiscalía de la Audiencia Nacional, más preocupada por sumarse al carro de las difamaciones que por velar por el principio de legalidad.

Y eso es lo que denuncia Julia Iglesias en su demanda recurso contra la Fiscalía. Que la actuación del Ministerio Público vino marcada por su insólito interés en sumarse a la campaña contra nuestro artista más internacional y en provocar su más absoluta indefensión.