Opinión

Ferraz, epicentro de la trama corrupta

Las declaraciones del hermano de Koldo García en la primera jornada del caso mascarillas, que sienta en el banquillo a José Luis Ábalos, su asesor de confianza en el Ministerio de Transportes, y al empresario Víctor de Aldama, apuntan directamente a Ferraz, sede del PSOE, como centro neurálgico de la trama corrupta. Y es que cuesta aceptar como normal lo afirmado por Joseba García, hermano de Koldo, que reconoció que acudió varias veces a la sede socialista a recoger dinero para este y su mujer. Su relato es surrealista. «Celia (empleada del PSOE) me dice: ‘Toma, aquí tienes el dinero’.  Y yo cojo el sobre y se lo llevo a Patricia (esposa de Koldo)».

De este modo, el dinero del partido iba de aquí para allá sin el más mínimo control, lo que acrecienta las sospechas de financiación ilegal. El testimonio de Joseba García es revelador, pues es indiciario de la falta absoluta de los más elementales mecanismos de control de las finanzas del partido del Gobierno.

Imaginen la situación: un familiar de un asesor de un ministro recoge alegremente sobres con dinero que entrega a la esposa de Koldo García sin que nadie ponga el grito en el cielo. Y así en varias ocasiones, lo que nos sitúa delante de un escenario insólito. ¿Cualquiera entraba en Ferraz a recoger la mercancía? ¿Así entraba y salía el dinero?

Con independencia del horizonte penal que la justicia depare a los procesados, aquí el PSOE no juega un papel testimonial, porque las sospechas de que el partido se ha financiado ilegalmente crecen exponencialmente con testimonios como el del hermano de Koldo García en el Tribunal Supremo. Porque si los acusados forman parte de una organización criminal, Ferraz era su sede social. Salvo que en el PSOE pretendan hacernos creer que el relato del hermano de Koldo no tiene nada de extraño. Ya saben: «Celia me dice aquí tienes el dinero y yo cojo el sobre y se lo llevo a la esposa de Koldo».