Opinión

Un escandaloso fraude procesal

Esto es un escándalo. La Diputación socialista de Badajoz sigue comprando testigos con vistas al juicio que el próximo junio sentará en el banquillo, entre otros, a David Sánchez, el hermano músico del presidente del Gobierno; su asesor, Luis Carrero, y el que fuera presidente de la institución y candidato del PSOE en las pasadas elecciones extremeñas, Miguel Ángel Gallardo. OKDIARIO viene informando de la maniobra de la Diputación para ganarse el favor de los testigos que tendrán que declarar, por la vía de darles cargos de relevancia o hacerles fijos.

Ahora se suma un nuevo testigo al que la Diputación ha tentado con el ascenso de su hija. Con esta ya son cuatro las personas agraciadas por la Diputación socialista, que está llevando a cabo una estrategia que se parece mucho a un soborno. En estas condiciones cabe preguntarse si se dan las garantías para la celebración de un juicio limpio, porque no es un testigo aislado –que ya sería suficientemente grave–, sino que cada día que pasa se conoce un caso nuevo.

La compra de testigos representa un delito contra la administración de justicia y, en consecuencia, ya hay pruebas más que suficientes para reclamar que el tribunal tome cartas en el asunto, porque esto ya pasa de castaño a oscuro. Cabe suponer que el tribunal intervendrá para evitar lo que representa un auténtico fraude procesal, decretando la nulidad de los testigos presentados por los acusados. Y es de esperar que, al tiempo, las partes personadas en el juicio denuncien lo que está ocurriendo, porque es de una gravedad notable.

No es casualidad que los testigos elegidos por las defensas de los encausados hayan sido, en gran número, elevados de categoría en la Diputación socialista o premiados con un puesto fijo. Porque en estas condiciones, el juicio previsto para junio nace manchado. O se toman cartas en el asunto o estamos ante un proceso judicial viciado.