Dibujo contemporáneo en Casa de Vacas: Certamen de Gregorio Prieto
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Madrid se prepara para recibir una de las citas ineludibles del calendario cultural de invierno. Desde este 29 de enero, el Centro Cultural Casa de Vacas acoge las 43 obras finalistas del prestigioso certamen de Gregorio Prieto, convirtiendo el Parque del Retiro en el epicentro del talento gráfico nacional.
A menudo se comete el error de considerar el dibujo como un mero boceto, un paso previo a la pintura o la escultura. Sin embargo, quienes visiten el Parque del Retiro durante las próximas semanas descubrirán que esta disciplina goza de una salud de hierro y una autonomía artística indiscutible. La 27ª edición del Certamen de Dibujo Gregorio Prieto aterriza en la capital no solo para entregar unos galardones, sino para ofrecer un diagnóstico certero sobre qué inquietudes mueven a los creadores de hoy.
La exposición, que abrirá sus puertas al público de forma gratuita hasta el 22 de febrero, es el resultado de una criba exigente. Las cifras hablan por sí solas: al certamen concurrieron 819 obras firmadas por 559 artistas. De esa marea creativa, el jurado ha seleccionado únicamente 43 piezas. Esta selección final es la que cuelga ahora de las paredes de Casa de Vacas, ofreciendo al visitante un recorrido que oscila entre el realismo más técnico y la abstracción conceptual más arriesgada.
Un termómetro de la creación nacional
La llegada de esta muestra a Madrid supone el broche de oro tras su paso por el Museo Gregorio Prieto en Valdepeñas. Según Raúl Luis, director de dicha institución, este desembarco en la capital reafirma una trayectoria que arrancó en 1991. Tres décadas después, el concurso se ha consolidado como una referencia absoluta, casi una brújula que marca el norte del dibujo en España.
Lo interesante de la exhibición radica en su diversidad. No hay una única forma de entender el trazo. El espectador se topará con propuestas figurativas que demuestran un dominio absoluto del oficio clásico, conviviendo pared con pared junto a lenguajes experimentales que desafían los límites del papel. Es esa convivencia entre el rigor académico y la ruptura contemporánea lo que destacó el jurado de esta edición, presidido por Juan Manuel Martín Robles.
La inauguración oficial está programada para este jueves 29 a las 18:30 horas. Un acto que contará con la presencia de la plana mayor de la organización: María Concepción García-Noblejas, presidenta de la Fundación; Lola Chamero Moyano, anfitriona y directora de Casa de Vacas, y por supuesto, los artistas que han logrado alzarse con los premios principales en una convocatoria muy reñida.
Instinto y tecnología: las obras ganadoras
Si hay dos nombres que resonarán con fuerza en la sala, son los de Sebastián Bona y José Miguel Chico López. Sus obras, ganadoras del primer y segundo premio respectivamente, ilustran a la perfección esa dualidad de enfoques que caracteriza al certamen.
Sebastián Bona, artista argentino afincado en Valencia, se ha llevado el primer galardón —dotado con 8.000 euros— gracias a la pieza titulada ¿Qué parte salvaje de mí actúa antes que mi voluntad?. Lejos de ser un dibujo complaciente, la obra funciona como una indagación psicológica. Bona explora los mecanismos del miedo y esos impulsos primarios que se disparan en nuestro cerebro antes de que la consciencia tome el mando. Es un trabajo visceral que invita a la reflexión interna.
Por su parte, el segundo premio ha ido a parar a manos de José Miguel Chico López, profesor de la Facultad de Bellas Artes de Granada. Su propuesta, Paisaje mediterráneo, juega en otra liga estética. Utilizando una mezcla de carboncillo, tinta y barniz, el autor construye una abstracción tensa donde dialogan conceptos aparentemente opuestos: la naturaleza del paisaje y la frialdad de la tecnología, la frustración humana y la condición «posthumana». Es una obra técnica, compleja y cargada de capas de lectura.
El legado vivo de la Generación del 27
Es imposible pasear por esta exposición sin recordar la figura que le da nombre. Gregorio Prieto no fue solo uno de los máximos exponentes pictóricos de la Generación del 27; fue un defensor acérrimo del dibujo como lenguaje total. Fue su deseo expreso, canalizado a través de su fundación, el que dio origen a este certamen con el objetivo de que el dibujo no perdiera su lugar en el podio de las bellas artes.
Las obras galardonadas en esta edición no se perderán en el olvido tras la clausura de la muestra. Pasarán a engrosar los fondos del Museo Gregorio Prieto, uniéndose a una colección que crece cada dos años y que sirve de testimonio histórico de la evolución artística de nuestro país.
Para aquellos estudiosos, curiosos o amantes del arte que quieran profundizar más allá de la visita presencial, la Fundación ha puesto a disposición un catálogo digital descargable en su web. Sin embargo, nada sustituye la experiencia de acercarse al Retiro, entrar en Casa de Vacas y comprobar, a escasos centímetros del papel, la vigencia y la fuerza del dibujo español contemporáneo.
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