Arizónicas

Madrid persigue las arizónicas, los peligrosos setos inflamables que arden como antorchas en los jardines

La Comunidad reformará la Ley del Arbolado Urbano para sustituir las arizónicas de los jardines

Los bomberos piden alejar los setos cinco metros de la casa y elegir especies resistentes al fuego

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El incendio que se produjo en Tres Cantos en agosto de 2025 dejó un rastro inolvidable en el municipio madrileño por el fallecimiento de un vecino y por la virulencia con que las llamas devoraron los setos de arizónicas. En ese tórrido mes de agosto el fuego se propagó entre estas separaciones vegetales que dividían las parcelas de las viviendas a una velocidad pasmosa.

De aquel incendio se habló mucho de estos muros naturales, incluso el 112 de la Comunidad de Madrid dedicaba una publicación en su red social advirtiendo de este peligro y dando soluciones para evitar episodios dramáticos en las propiedades rodeadas de un «combustible» que convierte las casas en un infierno inesperado.

Ahora, a las puertas de una nueva temporada de incendios, la Comunidad de Madrid ha elaborado una campaña para concienciar sobre la propagación de incendios en estos setos de arizónicas altamente inflamables. Incluso ha anunciado una modificación de la Ley del Arbolado Urbano regional para facilitar la sustitución de esta especie por otras menos inflamables.

Cambio en la ley

La Comunidad de Madrid va a modificar su Ley del Arbolado Urbano, integrada en la futura Ley Forestal que se encuentra en tramitación, para facilitar el cambio de los setos de arizónicas por especies menos combustibles. El objetivo es retirar de los jardines un cerramiento vegetal que se ha revelado como un riesgo real ante el fuego.

Hasta que esa reforma se materialice, la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior trasladará a los ayuntamientos las evaluaciones del peligro que suponen estos elementos de cerramiento. Esas valoraciones se tendrán en cuenta en las autorizaciones de poda que soliciten los particulares.