Incendios en España

Andalucía registra el triple de superficie quemada que el año pasado tras el incendio de Los Gallardos

Los incendios forestales queman 50.750 hectáreas en España en 2026 más del doble que hace un año con 15 grandes fuegos

El incendio de Los Gallardos dispara la cifra con 7.000 hectáreas quemadas en Andalucía

Tragedia en Almería: el incendio de Los Gallardos se convierte en el más mortífero de este siglo en España

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los incendios forestales han calcinado 50.750,95 hectáreas en España entre el 1 de enero y el 5 de julio de 2026, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) recogidos por Europa Press. La cifra más que duplica la registrada un año antes y en Andalucía se triplica tras lo sucedido en Almería.

En estas mismas fechas de 2025, el fuego había arrasado 20.466,25 hectáreas en España, es decir, 2,4 veces menos que ahora. El salto también se aprecia en los grandes incendios, los que superan las 500 hectáreas: ya van 15, frente a los seis contabilizados el pasado ejercicio.

España afronta así el arranque del verano con un balance que casi triplica el de 2025 en los siniestros de mayor envergadura. La estadística confirma una temporada especialmente adelantada y virulenta.

El doble que hace un año

Buena parte de ese deterioro se ha producido en apenas una semana. Desde el 28 de junio, la superficie quemada ha aumentado en torno a 7.000 hectáreas, al pasar de 43.197,52 a 50.750,95 hectáreas en los registros oficiales.

El grueso de ese repunte lo explica el incendio de Los Gallardos, en la provincia de Almería. El fuego ha dejado un balance devastador de 13 fallecidos y diez desaparecidos, y se ha convertido en el más mortífero de este siglo en España.

En total, en lo que va de 2026 se han registrado 4.984 siniestros. De ellos, 3.258 —un 65,3%— han sido conatos, es decir, fuegos que han afectado a menos de una hectárea antes de ser sofocados.

Juan Manuel Moreno con Pedro Sánchez en Almería. (Foto: Junta de Andalucía).

Casi 5.000 siniestros

La distribución territorial revela dónde se concentra el problema. El 41,19% de los siniestros se ha registrado en el noroeste del país; el 20,22%, en el Mediterráneo; el 38,18%, en las comunidades interiores, y el 0,40%, en Canarias.

Por tipo de terreno, se han quemado 28.824,58 hectáreas de superficie de matorral y monte abierto; 11.281,11 hectáreas de pastos y dehesas, y 10.645,25 hectáreas de superficie arbolada, la más valiosa desde el punto de vista ecológico.

En el caso concreto de la superficie arbolada afectada, el 32,64% se ha localizado en el noroeste; el 41,32%, en el Mediterráneo, y el 26,04%, en las comunidades interiores. El arco mediterráneo se sitúa así al frente en este apartado.

Más focos en el noroeste

La fotografía cambia al observar la superficie forestal en su conjunto. El 51,94% de la afectada se ha dado en el noroeste; el 23,31%, en el Mediterráneo, y el 24,75%, en las comunidades interiores, lo que devuelve el protagonismo a la mitad noroccidental.

Los datos de 2026 llegan tras un año negro. En 2025 el fuego quemó 393.079 hectáreas en España, el 38% de todo el territorio calcinado en la Unión Europea, que sumó 1.033.966 hectáreas a lo largo de aquel ejercicio.

La mayor parte de esa devastación se concentró en un solo mes. En agosto de 2025 se quemaron más de 150.000 hectáreas, al pasar de 227.845 hectáreas el 29 de julio a 380.877 hectáreas el 2 de septiembre.

Helicópteros bombarderos trabajan en las tareas de extinción del incendio forestal de Ribas de Sil, (Galicia) el pasado 12 de julio. (Foto: Rosa Veiga / Europa Press).

La sombra de 2025

Andalucía se ha situado en el epicentro de esta ola. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha advertido de que la comunidad acumula ya el triple de superficie quemada que a estas alturas del año pasado.

Moreno atribuye ese repunte a la combinación de los constantes episodios de altas temperaturas y del aumento de la extensión de monte bajo, fruto de las abundantes lluvias de la pasada primavera. Un cóctel que ha disparado el riesgo de incendios en la región.

El presidente andaluz ha visitado por tercera vez en los últimos días el Puesto de Mando Avanzado habilitado en Turre, próximo a Los Gallardos, en esta ocasión junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a los responsables del Infoca, la Guardia Civil y la UME.

Andalucía encara la extinción

Tras esa reunión, Moreno ha anunciado que el incendio afronta ya la fase de control como paso previo a la extinción definitiva. «El clima nos ha dado una ventana de oportunidad en estas últimas 48 horas, y hoy pasaríamos a situación operativa cero», ha señalado.

El dirigente ha atribuido el avance al trabajo coordinado de las administraciones, aunque ha lamentado las víctimas de un fuego «tan cruento y rápido». «Cada vez los fuegos son más complejos de apagar», ha reconocido el presidente andaluz.

Pese a la satisfacción por los resultados del dispositivo, Moreno ha insistido en el elevado riesgo de que se repitan episodios como este. «Es más que probable que tengamos un verano muy duro, muy difícil», ha alertado.

Un llamamiento a la prevención

El presidente ha vinculado directamente esta situación con la crisis climática. «Aquí, el cambio climático está afectando de una manera muy importante, dando lugar a un desorden climático con situaciones desconocidas en lo meteorológico», ha subrayado.

Por ello, ha reclamado a la ciudadanía que asuma «esa sensibilidad y esa autoprotección» que considera fundamental, y que permanezca alerta ante posibles humos, actitudes sospechosas y avisos de las instituciones.

Moreno ha ido más allá y ha propuesto reforzar la formación y la concienciación ciudadana. «Pensemos si en nuestro sistema educativo y en nuestra pedagogía social deberíamos introducir un mínimo de conocimiento e información que puedan permitirnos, en determinadas situaciones, actuar y salvar la vida», ha concluido.