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Medioambiente

Los pescadores gaditanos, en jaque por culpa del alga asiática invasora: llevan 10 años sufriendo y piden soluciones urgentes

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

El alga asiática es un problema medioambiental en España, pero no siempre somos capaces de saber cuánto afecta al sector primario. Sin embargo, los pescadores gaditanos han denunciado que llevan una década sufriéndola en el mar.

Y es que el alga asiática (Rugulopteryx okumarae) se ha convertido poco a poco en una especie invasora que pone en jaque a los trabajadores del mar, ya que altera el fondo marino.

Conforme aumenta su presencia no sólo provoca un conflicto ambiental, económico y político, sino que la pesca pierde eficacia. Por ello, mientras los ayuntamientos siguen retirando toneladas de algas asiáticas, el sector reclama medidas urgentes para paliar los daños acumulados.

Cómo el alga asiática invasora pone en jaque a los pescadores de Cádiz

El principal problema para los pescadores no está sólo en que el alga llegue a la playa. La parte más dura ocurre mar adentro, cuando se engancha en las redes y reduce la capacidad real de faenar.

En la práctica, las artes de pesca pueden salir cargadas de alga asiática invasora en lugar de pescado. El resultado es que hay que trabajar más, ganar menos y asumir un desgaste extra en una actividad que ya depende demasiado del tiempo, de la campaña y del estado del mar.

Además, los más afectados son los pescadores artesanal y en Cádiz ya se ha notado una caída del pulpo, el choco y el lenguado. De hecho, caladeros donde se trabajaba con normalidad se están abandonando.

Un ejemplo claro es el del pez sable en las flotas de Conil y Barbate. Se ha pasado en una década de capturar 800 toneladas a quedarse sin pesca. Es decir, hablamos de un problema de supervivencia del sector.

Si el alga asiática invasora ocupa el fondo, desplaza recursos y vuelve menos rentables las salidas, el daño no se queda en una mala temporada.

Por qué la ‘Rugulopteryx okamurae’ es tan difícil de frenar en la costa gaditana

La Rugulopteryx okamurae no es una simple acumulación de algas en la playa, sino que crece en zonas submarinas y a profundidades muy difíciles de vigilar.

Además, el alga asiática ha demostrado una gran capacidad de expansión y reproducción en Andalucía. Y es que los fragmentos pueden favorecer nuevas plantas, lo que complica mucho cualquier intento de retirada si el foco principal sigue activo en el fondo marino.

El alga invasora puede cubrir sustratos, afectar a especies autóctonas y competir con organismos como erizos, mejillones, almejas o berberechos. Cuando tapiza los fondos rocosos, también puede limitar la llegada de oxígeno al medio.

Además, en algunas playas del sur de España se han registrado llegadas masivas de biomasa, con episodios de hasta 78 toneladas en un solo día.

Qué reclama el sector pesquero para frenar al alga asiática invasora

Lo primero que reclaman los trabajadores es una respuesta estable, coordinada y con medidas que tengan en cuenta el impacto real sobre la actividad pesquera.

También han planteado reutilizar la biomasa en fertilizantes, bioplásticos o compostaje, pero la catalogación como especie invasora complica su manipulación y comercialización para evitar nuevos riesgos de propagación.

Hay toneladas de alga que retirar, empresas e investigadores que buscan usos posibles y un sector pesquero que necesita ayuda, pero cualquier salida debe garantizar que no ayuda a extender aún más la especie.

Por eso la solución no puede limitarse a recoger lo que llega a la orilla, y hace falta vigilancia, cartografía, detección temprana y apoyo económico para quienes llevan años trabajando con redes llenas de algas.