Naturaleza
Flora

Lleva vivo millones de años desde la Era Terciaria: hoy es una de las especies de flora más amenazadas de toda España

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

El Culcita macrocarpa, conocido popularmente como helecho de colchoneros, es una de las especies vegetales más singulares de la flora ibérica. Se trata de un helecho gigante y relicto, considerado un auténtico fósil viviente porque apenas ha cambiado desde la Era Terciaria, hace millones de años.

Está catalogado como una de las especies de flora más amenazadas de España. La reducción de los bosques húmedos, los incendios forestales, la alteración de los cursos de agua, las especies invasoras y los efectos del cambio climático han reducido de forma drástica sus poblaciones naturales.

Culcita macrocarpa: el helecho superviviente de la Era Terciaria en riesgo de extinción

El Culcita macrocarpa constituye un relicto paleomediterráneo de incalculable valor biológico. Los expertos lo identifican como el único helecho del orden Cyatheales que mantiene poblaciones vivas en el continente europeo.

Su presencia actual se limita a puntos muy específicos de la península ibérica, principalmente en el noroeste, y a ciertas islas de la Macaronesia como las Azores, Madeira y Tenerife.

Este vegetal representa un eslabón evolutivo fundamental entre las algas acuáticas y las plantas superiores. Su supervivencia hasta nuestros días responde a su capacidad para refugiarse en ubicaciones templadas que conservan las condiciones de épocas geológicas remotas.

¿Cuáles son las características botánicas del Culcita macrocarpa?

Esta especie destaca por sus impresionantes dimensiones y su peculiar morfología. Posee un rizoma rastrero y grueso que alcanza un metro de longitud en los ejemplares de mayor edad.

Sus frondes, de un verde oscuro brillante, superan habitualmente los tres metros de largo. Una de sus señas de identidad más llamativas son las páleas rojizas, de hasta seis centímetros, que cubren densamente su base. Históricamente, los habitantes locales recolectaban estas fibras para rellenar almohadas y colchones, práctica que otorga al helecho su nombre común.

El crecimiento de la planta es extraordinariamente lento, y los investigadores estiman que su rizoma aumenta apenas un centímetro cuadrado cada año.

Hábitat y conservación del helecho de los colchoneros en la península ibérica

El éxito biológico de esta planta depende de condiciones ambientales muy estrictas. Requiere valles pronunciados orientados al norte, con suelos ricos en materia orgánica y una humedad ambiental constante.

En el sur de España, las poblaciones se concentran exclusivamente en las Sierras de Algeciras, en la provincia de Cádiz. El Portal Ambiental de Andalucía señala que, aunque el número de individuos adultos permanece estable, la ausencia de ejemplares jóvenes y plántulas genera una gran preocupación científica.

El Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas lo clasifica formalmente como una especie «En Peligro de Extinción».

Factores que amenazan la supervivencia de esta especie de flora

Éstas son algunas de las principales amenazas a las que se enfrenta el helecho de colchoneros:

Planes de recuperación para salvar al helecho de colchoneros

Para frenar su desaparición, la administración autonómica aprobó en 2012 el Plan de recuperación y conservación de helechos. Este programa impulsa medidas de protección directa y trabajos de investigación genética para conocer la variabilidad de las poblaciones.

Diversos protocolos de propagación en laboratorios y jardines botánicos buscan obtener una planta adulta para posibles reforzamientos en el medio natural.

Estas actuaciones resultan vitales, pues el helecho muestra dificultades para reproducirse de forma sexual en su hábitat actual, tendiendo más a la bifurcación de sus rizomas que a la generación de nuevos individuos mediante esporas.