Investigadores chinos acaban de descubrir por qué surgen algas tóxicas y cianobacterias en tu piscina y luego desaparecen de pronto
Las algas en el mar son un asunto preocupante, pero en la piscina también pueden ser muy molestas por culpa de esa película verde tan desagradable que se forma a veces. Este fenómeno tiene una explicación científica y, lo curioso, es que en ocasiones desaparece sin hacer nada.
Las responsables son las cianobacterias, conocidas a menudo como algas verdeazuladas, ya que pueden multiplicarse de forma explosiva cuando encuentran luz, nutrientes y poca renovación del agua.
Sin embargo, a veces colapsan de golpe y un estudio publicado en la revista científica Science ha desvelado qué mecanismo lo genera. Al parecer todo se debe a una reacción química vinculada al hierro y al peróxido de hidrógeno que desencadena una muerte celular rápida y colectiva.
Científicos chinos explican por qué las algas tóxicas aparecen y desaparecen de la piscina
A veces parece que la piscina se vuelve verde de la noche a la mañana. Sin embargo, las cianobacterias pueden llevar tiempo creciendo sin que las personas las veamos hasta que las condiciones favorecen un salto masivo.
El estudio Iron-catalyzed active lipid peroxides drive ultrafast collective cell death in blooming algae, firmado por Y. Zhu y otros investigadores, ha analizado precisamente por qué algunas floraciones no sólo aparecen rápido, sino que también se desploman de manera repentina.
Para ello se han centrado en las cianobacterias del género Microcystis, observadas en el lago Dianchi, en la provincia china de Yunnan. Es decir, han puesto el foco en un sistema natural donde las floraciones pueden crecer y colapsar a gran escala.
Aun así, ayuda a entender por qué una masa verde puede dominar durante días la piscina y, de repente, pierde fuerza. No es magia, sino un signo de que las algas están entrando en fase de muerte celular.
El mecanismo que mata a las algas verdosas de tu piscina
El mecanismo estudiado se llama ferroptosis. Es una forma de muerte celular relacionada con el hierro, la oxidación y el daño de las membranas.
Las células necesitan hierro, y las cianobacterias pueden acumularlo. Cuando aparece peróxido de hidrógeno en el entorno, el hierro puede participar en una reacción que genera moléculas muy reactivas.
Esas moléculas atacan los lípidos de la membrana celular. Es decir, dañan la envoltura que mantiene viva a la célula. Cuando la membrana se rompe, la célula pierde estabilidad y acaba estallando.
De hecho, los científicos chinos detectaron que, justo antes del final de una floración, las cianobacterias analizadas mostraban niveles elevados de oxidación y una cantidad de hierro ferroso muy superior a la habitual.
Lo curioso es que el mecanismo provoca una reacción en cadena, ya que la muerte de una célula puede ayudar a extender el daño a otras. Los fragmentos de lípidos alterados pueden formar vesículas y favorecer una reacción con células vecinas.
El estudio sobre la muerte de las cianobacterias y sus implicaciones en la naturaleza
A todos nos gusta (o eso espero) que nuestra piscina deje de tener ese color verde tan desagradable. Sin embargo, las implicaciones de esta investigación van mucho más allá de una curiosidad en el cuidado del jardín.
Por ejemplo, en masas de agua naturales pueden reducir el oxígeno disponible, afectar a peces e invertebrados y liberar toxinas al degradarse. Por eso entender cómo mueren es fundamental.
Durante años se ha prestado mucha atención a cómo nacen estas floraciones. Por ejemplo, por exceso de nutrientes, agua quieta, temperatura, luz y poca circulación. Sin embargo, el colapso repentino seguía siendo una parte menos clara del proceso.
Ahora ya sabemos la respuesta: algunas floraciones podrían entrar en una especie de autodestrucción química cuando se acumulan las condiciones adecuadas dentro y alrededor de las células.