Naturaleza

La investigación española celebra otro hallazgo: las raíces de encina, olivo y vid dejan huellas distintas en los huesos de los yacimientos

Yacimientos, huesos, raíces, curiosidades
Recreación artística de huesos en un yacimiento. Foto: elaboración propia con IA
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Un equipo liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha marcado un hito en la tafonomía tras identificar las huellas específicas que las raíces de encina, olivo y vid dejan en los huesos enterrados.

Este hallazgo experimental permite por primera vez reconstruir con precisión situaciones del pasado y aporta herramientas clave para las investigaciones forenses modernas al descifrar la «firma» vegetal oculta en los restos.

Un avance científico permite reconocer el impacto de la vegetación mediterránea en los huesos de los yacimientos

El estudio, publicado en la revista especializada PLOS One, surge de un ambicioso experimento de larga duración iniciado en el año 2012 en la Finca Experimental La Higueruela, situada en la provincia de Toledo.

Los investigadores, bajo la dirección de expertos del MNCN-CSIC, enterraron costillas de ciervo a diversas profundidades (25 y 50 centímetros) y durante periodos controlados de uno, tres y diez años para observar la interacción biológica bajo condiciones naturales.

La premisa de la investigación reside en la necesidad de las plantas de obtener nutrientes esenciales como los fosfatos. Para lograrlos, las raíces segregan ácidos que corroen la superficie cortical del hueso, dejando grabados que hasta ahora se consideran genéricos o difíciles de clasificar.

Sin embargo, mediante el uso de microscopía óptica y electrónica de barrido, el equipo científico ha demostrado que cada especie vegetal posee un comportamiento único.

¿Cómo distinguen los expertos las marcas de encina, olivo y vid?

La investigación ha permitido definir patrones morfológicos claros que diferencian a los árboles y arbustos leñosos de las plantas herbáceas.

El equipo de investigación destaca los siguientes rasgos distintivos para estas especies analizadas:

  • Encinas (Quercus ilex): sus raíces generan surcos sinuosos y ramificados, caracterizados por sus bordes irregulares.
  • Olivos (Olea europaea): al poseer un sistema radicular que se extiende de forma más superficial, producen marcas rectilíneas y muy tenues sobre el hueso.
  • Vides (Vitis vinifera): estas raíces dejan grabados lineales y circulares que suelen acompañarse de grietas localizadas y una llamativa decoloración rojiza o marrón oscuro en la superficie ósea.

Además de la morfología, el estudio confirma que factores como la profundidad del enterramiento y el tiempo de exposición influyen directamente en la intensidad de las marcas.

Implicaciones en la arqueología y las ciencias forenses actuales en este hallazgo

La importancia de este trabajo, en el que también participan instituciones como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET), radica en su aplicación práctica inmediata.

En el ámbito de la paleoecología y la arqueología, estas marcas actúan como indicadores ambientales de gran valor. Puesto que las raíces graban su firma poco después del enterramiento, permiten determinar qué vegetación predominaba en el yacimiento en el momento del depósito de los restos, facilitando la reconstrucción de climas antiguos.

Por otro lado, la antropología forense se beneficia enormemente de este descubrimiento. Los expertos subrayan que estas huellas vegetales pueden aparecer en tan solo un año de enterramiento.

Este dato resulta crucial para investigaciones criminales recientes, ya que permite a los peritos verificar si un cuerpo ha sido desplazado de su lugar original de inhumación (enterramientos secundarios) o ajustar las estimaciones sobre el intervalo post-mortem calculando en el tipo de raíz que ha interactuado con el esqueleto.

Este esfuerzo científico no se detiene aquí. Los investigadores ya trabajan en una «biblioteca de huellas» que incluye nuevas especies vegetales y periodos de exposición más prolongados para perfeccionar esta herramienta de diagnóstico tafonómico.

Lo último en Naturaleza

Últimas noticias