Naturaleza
Contaminación

Los biólogos dan la voz de alerta: «Los ríos transportan alrededor del 70% de los plásticos que acaban llegando al océano»

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Quizás sea una obviedad, pero hace falta aclararlo: los plásticos que flotan en el mar no nacen en el mar. Y tampoco es que todos provengan de malas prácticas que se puedan dar directamente allí. La inmensa mayoría empieza su viaje muy lejos de la costa, arrastrada por corrientes de agua dulce que terminan desembocando, tarde o temprano, en el océano abierto.

Recientemente, un grupo de biólogos ha puesto cifras concretas a ese recorrido, después de analizar cientos de puntos de muestreo repartidos por buena parte de Europa. ¿La conclusión? Pues ha encendido varias alarmas.

Los ríos son la vía principal de entrada de los plásticos al océano

El proyecto por el que hemos llegado hasta la redacción de este artículo se llama Plastic Pirates – Go Europe! y es una iniciativa de ciencia ciudadana financiada por la Unión Europea entre 2022 y 2025. Su objetivo era medir de primera mano cuánto plástico arrastran los ríos europeos.

Dada la misión, más de 25.000 adolescentes de catorce países participaron recogiendo y clasificando residuos en 390 ríos, arroyos y playas, coordinados por Philip Ackermann, del centro alemán de gestión de proyectos DLR.

Los participantes trabajaron divididos en cuatro grupos: unos contaban los residuos plásticos en tramos concretos, otros los clasificaban por tipo, un tercer grupo recogía microplásticos con redes de malla fina y un cuarto documentaba todo el proceso con fotografías.

En este marco, fue el propio Ackermann quien puso la cifra sobre la mesa: «los ríos transportan alrededor del 70% del plástico que acaba llegando a los océanos».

Para sorpresa de nadie, la mayor parte de esos plásticos son de un solo uso: pajitas, envases y bolsas que representaron la mayoría de los hallazgos en los muestreos.

Otros estudios que señalan a los ríos como la puerta de entrada de los plásticos

La cifra de Ackermann no aparece aislada. Ya en 2017, un equipo liderado por Laurent Lebreton publicó en Nature Communications un cálculo según el cual entre 1,15 y 2,41 millones de toneladas de plástico entran cada año al mar a través de los ríos.

Ese mismo estudio identificó que los veinte ríos más contaminantes, casi todos en Asia, concentraban el 67% de esas emisiones globales de plástico.

Investigaciones posteriores han matizado ese dato: otros análisis reparten la responsabilidad entre más de mil ríos en lugar de concentrarla en un puñado, aunque todos coinciden en un punto: los ríos son la puerta de entrada.

La magnitud del problema global da una idea de por qué importa tanto cortar la entrada por los ríos: se calcula que ya hay más de 6.300 millones de toneladas de plástico acumuladas como residuo en el planeta.

La organización The Ocean Cleanup, que trabaja directamente sobre el terreno, calcula que apenas el 1% de los ríos del planeta es responsable del 80% del plástico que termina en el océano.

¿Qué plásticos llegan al mar y a qué especies afectan?

Una vez en el agua, estos plásticos no desaparecen: se fragmentan en trozos cada vez más pequeños y pueden acabar incorporándose a la dieta de la fauna marina. La magnitud del problema es considerable: un estudio publicado en 2025 señala que la ingestión de plásticos ya ha sido documentada en casi 1.300 especies marinas, entre ellas aves, mamíferos y tortugas.

En el caso de las aves marinas, la proyección es todavía más dura: de mantenerse la tendencia actual, el 99,8% de las especies habrá ingerido plástico en 2050.

En tortugas bobas del Mediterráneo, la mitad de los ejemplares analizados en un estudio reciente tenía restos de plástico en el estómago, un dato que confirma que el problema ya afecta también a las costas españolas.

Un análisis que cruzó la distribución de estos plásticos con la de veinte especies marinas encontró un solapamiento superior al 60% en animales ya amenazados, como la pardela balear o la propia tortuga boba.

¿Qué se está haciendo para frenar la llegada de plásticos a los ríos?

La propia investigación de Plastic Pirates dejó un hallazgo llamativo sobre España: la gran cantidad de toallitas húmedas encontradas en los ríos, un problema que no se repite con la misma intensidad en otros países europeos.

Frente a este panorama han surgido soluciones técnicas. El Interceptor, un catamarán solar de la organización The Ocean Cleanup, retira residuos directamente de los ríos antes de que lleguen al mar.

Hasta marzo de 2025, esta organización había retirado más de 21 millones de kilos de basura de ríos y costas de todo el mundo, con barcazas activas en Guatemala, Tailandia y Jamaica.

Por su parte, la Unión Europea ya prohíbe la venta de varios de estos objetos de un solo uso (bastoncillos, pajitas, cubiertos de plástico) desde 2021, precisamente porque son los que más aparecen en los muestreos fluviales.

Para cerrar, cabe remarcar que los propios datos del proyecto europeo están disponibles en abierto, en las plataformas Zenodo y EMODnet, para que cualquier investigador pueda seguir rastreando por dónde entran los plásticos que hoy todavía no se han contado.