Naturaleza
Curiosidades

Un agricultor gaditano cultiva un descomunal racimo de uvas de 4,7 kilogramos y gana un concurso por partida doble

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Trebujena ha vuelto a poner el foco en una de sus tradiciones agrícolas más arraigadas.

En la última edición del Concurso del Racimo, Manuel Tejero Pazos se convirtió en el gran protagonista al imponerse en las dos categorías principales del certamen, correspondientes a las variedades Palomino y Pedro Ximénez.

Manuel Tejero Pazos gana con un racimo de Palomino de 4,7 kilos

El resultado más llamativo llegó en la categoría de Palomino. El agricultor presentó un racimo de uvas de 4.734 gramos, un peso extraordinario que le permitió hacerse con el primer puesto.

La diferencia con los siguientes clasificados fue mínima: Juana Ramos Caballero y Rafael Cabral Rodríguez ocuparon la segunda y tercera posición, respectivamente, con racimos de 4.620 gramos.

La cifra da una idea de la dimensión de los ejemplares que pueden llegar a cultivarse en esta zona de Cádiz. No basta con conseguir una buena cosecha. Para competir en un concurso de estas características también entran en juego la selección del racimo, el estado de la planta y el cuidado de la viña durante todo el ciclo.

El agricultor también se impone con la uva Pedro Ximénez

Tejero Pazos no se conformó con el triunfo en Palomino. También logró el primer puesto en la categoría de Pedro Ximénez, esta vez con un racimo de 3.725 gramos.

La diferencia fue considerable, ya que Juana Ramos Caballero quedó segunda con 2.225 gramos y Dolores Núñez Requejo fue tercera con un ejemplar de 2.005 gramos.

El doblete tiene especial relevancia porque las dos variedades forman parte de la tradición vitivinícola de Trebujena y del entorno del Marco de Jerez. Conseguir los dos primeros premios en una misma edición sitúa el trabajo de este agricultor entre los grandes protagonistas de la historia reciente del concurso.

Una tradición ligada al campo de Trebujena

El Concurso del Racimo no es una competición agrícola más para el municipio. Se trata de una cita vinculada a la identidad de Trebujena y a una actividad que durante generaciones ha marcado la vida económica y social de la localidad.

El propio Ayuntamiento destaca el peso de la viticultura en la historia del municipio y la relación de sus viñedos con las tierras y la producción de uva Palomino.

Además, las bases del certamen establecen que los participantes pueden presentar un racimo de cada una de las dos variedades admitidas, Palomino y Pedro Ximénez.

El ganador se determina atendiendo al peso y a la presentación de los ejemplares, lo que convierte la selección previa en una parte fundamental de la competición.

El Ayuntamiento mantiene el Concurso del Racimo como una de las citas señaladas del mes de agosto, junto a la celebración del Racimo de Oro, otro de los reconocimientos vinculados a la identidad del municipio.

El doble triunfo de Manuel Tejero Pazos adquiere un significado que va más allá de los números. Sus 4.734 gramos en Palomino y 3.725 en Pedro Ximénez son el resultado visible de una tradición agrícola que los viticultores de Trebujena mantienen año tras año. El certamen vuelve así a poner en valor el trabajo del campo gaditano y la calidad de sus variedades de uva.