Naturaleza
Plagas

Adiós a los insecticidas: la mejor planta que actúa como repelente natural para ahuyentar todos los mosquitos de tu jardín en verano

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

A que a muchos les suena esto: ventanas cerradas al anochecer, alguna vela de citronela encendida y manotazos al aire para espantar a los mosquitos. Los insecticidas en espray o los enchufes eléctricos funcionan, pero muchos hogares prefieren evitarlos, sobre todo si hay niños o mascotas cerca. Por eso cada vez son más quienes buscan un repelente natural para ahuyentarlos.

La buena noticia es que la solución no exige ningún gasto extra ni visitas a la farmacia. Basta con elegir la planta adecuada, colocarla en el sitio correcto y dedicarle unos minutos de riego cada semana para notar la diferencia. Eso sí, no todas las plantas aromáticas cumplen esta función con la misma intensidad, así que conviene saber cuál es la más efectiva.

¿Cuál es la planta que actúa como repelente natural para ahuyentar los mosquitos?

La respuesta tiene nombre científico: Pelargonium citrodorum, conocido popularmente como geranio limón o geranio antimosquitos. Es un arbusto perenne originario de Sudáfrica, de hojas verdes y textura aterciopelada, con flores pequeñas en tonos rosados o blancos.

Lo que lo convierte en un repelente natural para ahuyentar los mosquitos no es un mito de la abuela: sus hojas concentran aceites esenciales de citronelal y geraniol, los mismos compuestos que dan nombre a las velas de citronela y que resultan insoportables para el olfato de estos insectos.

Cuanto más grande es la planta, mayor es su efecto repelente, porque libera más aroma al ambiente con el simple roce del viento o al tocar sus hojas. Por eso conviene colocar varias macetas cerca de puertas, ventanas y zonas de descanso al aire libre, en lugar de dejar un único ejemplar aislado en una esquina del jardín.

Además de su función práctica, el geranio limón aporta un punto decorativo que combina bien con el resto de macetas del jardín: sus flores rosadas o blancas contrastan con el verde intenso del follaje y no requieren ningún cuidado especial para lucir durante toda la temporada.

Colocarlo junto a la mesa donde se cena al aire libre es, de hecho, una de las estrategias más recomendadas para aprovechar su aroma en las horas en las que más mosquitos aparecen.

Cuidados para que el geranio limón funcione todo el verano

Para que cumpla su función, el geranio limón necesita al menos seis horas de sol directo al día. Tolera algo de sombra parcial, pero su aroma pierde intensidad si pasa la mayor parte del día resguardado. Como ya se anticipó, conviene ubicarlo en macetas cerca de las entradas de la vivienda o repartido por el perímetro de la terraza.

El riego debe ser moderado: conviene dejar que la tierra se seque entre un riego y otro, porque el encharcamiento pudre las raíces y provoca que las hojas amarilleen.

Un sustrato específico para geranios, con buen drenaje, es la opción más segura, y en invierno hay que protegerlo, ya que no soporta bien las heladas.

A su vez, un aporte extra de abono para plantas mediterráneas, aplicado cada dos o tres semanas durante la primavera y el verano, ayuda a que la planta crezca más frondosa y libere más aroma. Conviene no abusar de la cantidad, porque el exceso de nutrientes favorece hojas blandas y más vulnerables a las plagas.

Multiplicar la planta es sencillo: basta con cortar esquejes de unos ocho centímetros de las ramas más sanas, retirar las hojas inferiores y plantarlos en sustrato húmedo. En pocas semanas desarrollan raíces propias y pueden trasplantarse a una maceta definitiva.

Otras plantas que refuerzan el efecto repelente contra los mosquitos

El geranio limón no es la única especie capaz de ahuyentar mosquitos, aunque sí una de las más decorativas. La citronela, la lavanda, la menta, el romero y la albahaca comparten esa capacidad de confundir el olfato de estos insectos, aunque con matices distintos entre ellas.

La menta y el romero, por ejemplo, suman a su aroma intenso un uso culinario que la citronela no tiene, mientras que la albahaca funciona igual de bien en la cocina que en el alféizar de la ventana. Repartir varias de estas plantas por distintos puntos del jardín, en lugar de concentrarlas todas juntas, amplía la zona protegida y reduce los rincones donde los mosquitos pueden refugiarse.

Un estudio publicado en la revista Malaria Journal explica que el aroma de la citronela interfiere con los receptores olfativos de los mosquitos y les dificulta localizar a sus presas humanas, aunque solo resulta realmente eficaz cuando se aplica como aceite esencial puro y de forma constante.

Algo parecido ocurre con la lavanda: una investigación de Parasitology Research señala que su aceite esencial repele insectos y alivia las picaduras gracias a sus propiedades antiinflamatorias.

Combinar varias de estas especies en macetas distintas, repartidas por el jardín o la terraza, multiplica la protección frente a un único ejemplar de geranio limón.