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En 2009 reintrodujeron tigres en una reserva india convencidos de que desplazarían a hienas y leopardos: 17 años después descubrieron que ocurrió justo lo contrario

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En 2009, la reserva de Panna, situada en el centro de India, puso en marcha un ambicioso programa para recuperar una población de tigres que había desaparecido de este espacio natural. 12 años después, el análisis de miles de imágenes captadas mediante cámaras trampa ha permitido conocer cómo respondieron el resto de grandes carnívoros al regreso del principal depredador. El estudio, elaborado por los investigadores Supratim Dutta, Gopinathan Maheswaran y Ramesh Krishnamurthy, y publicado  en la revista científica European Journal of Wildlife Research, ha analizado de forma conjunta la evolución de tigres, leopardos e hienas rayadas.

Los científicos estudiaron los datos recopilados entre 2017 y 2021, durante las temporadas de invierno y verano. Para ello instalaron entre 243 y 254 estaciones de fototrampeo, distribuidas en cuadrículas de dos kilómetros cuadrados y ubicadas en caminos, pistas forestales, cauces y otros puntos frecuentados habitualmente por la fauna. Los resultados confirmaron, en primer lugar, el aumento de la población de tigres en la reserva. Según uno de los métodos utilizados, su densidad aumentó de 3,77 a 6,69 ejemplares por cada 100 kilómetros cuadrados. El segundo modelo también registró un incremento, de 2,1 a 4,23 animales por cada 100 kilómetros cuadrados. Además, los datos mostraron una mayor presencia proporcional de hembras dentro de la población.

Reintroducción del tigre en la reserva de Panna

Panna albergaba una densidad de leopardos situada entre 23,87 y 30,07 ejemplares por cada 100 kilómetros cuadrados, la mayor densidad registrada hasta ahora en las reservas de tigres de India. Aunque los leopardos mostraron una ligera tendencia a la baja, los datos indican que el regreso de los tigres no provocó una disminución de su densidad. La competencia entre los propios leopardos habría tenido mayor peso en la evolución de su población que la presencia del gran felino.

Ahora bien, esto no quiere decir que los leopardos pasaran por alto a los tigres, ya que su presencia sí influyó en la forma en que utilizaban el territorio. Los leopardos fueron más numerosos en las áreas con menor presencia de tigres y la separación espacial entre ambas especies se hizo especialmente evidente durante los meses de verano. Por su parte, la población de hienas rayadas se mantuvo relativamente estable durante los cinco años analizados. Uno de los modelos estimó densidades de entre 13,76 y 16,58 ejemplares por cada 100 kilómetros cuadrados, mientras que el segundo proporcionó valores más bajos, situados entre 8,22 y 9,25, según recoge la Revista Jara y Sedal.

El estudio también reveló diferencias en el uso del espacio. Los tigres ocupaban áreas más extensas que las hienas y los leopardos, mientras que los machos de las tres especies tendían a utilizar territorios más amplios que las hembras. Sin embargo, cuando aumentaba la densidad de grandes carnívoros, el espacio utilizado individualmente tendía a reducirse.

En conjunto, el regreso del tigre no provocó una expulsión directa de los demás depredadores. Leopardos e hienas se adaptaron a la situación, sobre todo en lo que respecta al uso del territorio, mientras la población de tigres se recuperaba. Más de una década después del comienzo del programa de reintroducción, Panna se había convertido en un escenario muy interesante para estudiar cómo varias especies de grandes carnívoros pueden coexistir dentro de un mismo ecosistema.

«El análisis espacial reveló que la densidad de leopardos era mayor en áreas de baja densidad de tigres, con una marcada segregación estacional durante el verano. La recuperación de la población de tigres no suprimió la densidad de leopardos, sino que la intensa competencia intraespecífica emergió como el principal impulsor de la dinámica poblacional de los leopardos. La disminución de σ con el aumento de la densidad de carnívoros indica una compresión del área de campeo dependiente de la densidad en las tres especies», concluyen los investigadores.

Protección de los felinos en India

En la última década, India ha registrado un importante crecimiento de su población de tigres. Un estudio reciente publicado en la revista Science señala que el número de tigres en el país pasó de 1.706 ejemplares en 2010 a alrededor de 3.682 en la actualidad. El incremento ha consolidado a India como el principal refugio mundial de esta especie, con aproximadamente el 75% de los tigres del planeta.

La protección frente a la caza furtiva ha sido uno de los elementos centrales de las estrategias desarrolladas para recuperar las poblaciones de tigres. Durante décadas, la persecución ilegal representó una de las principales amenazas para la especie, junto con la pérdida y n de su hábitat. A estas medidas se han sumado actuaciones destinadas a conservar los espacios donde viven los felinos y garantizar la disponibilidad de presas. Mantener ecosistemas con suficientes recursos alimenticios resulta fundamental para favorecer la supervivencia y reproducción de los tigres.

A pesar de los avances en la recuperación de los tigres, algunos expertos consideran que las políticas de conservación deben prestar atención también a otras especies amenazadas. Ravi Chellam, biólogo especializado en fauna silvestre, considera necesario ampliar los esfuerzos hacia animales que afrontan mayores riesgos de desaparición, entre ellos la avutarda india y el caracal.