Mundial
Mentalidad de Cristiano Ronaldo

La reflexión de Cristiano Ronaldo sobre la perseverancia: «Si tienes trabajo pero no lo trabajas, no sirve de nada»

Cristiano Ronaldo es considerada la personalidad más influyente del deporte y una de las más influyentes del mundo. Su indiscutible calidad y talento para manejar con los pies el esférico siempre han ido acompañados de una mentalidad de trabajo y confianza en sí mismo sólo al alcance de personas que anhelan cumplir sus sueños a toda costa.

El portugués ha conseguido millones de fieles seguidores gracias a sus valores como su autenticidad, profesionalismo impecable, mentalidad ganadora y generosidad filantrópica. Hoy rescatamos una de sus célebres frases que dejó durante su estancia en el Real Madrid: «Si tienes trabajo, pero no lo trabajas, no sirve de nada».

La mentalidad de Cristiano Ronaldo

El 28 de marzo de 2016, durante la presentación de sus nuevas botas de Nike, Ronaldo dejó una de las frases que mejor resume su carrera profesional. En 2016, la «guerra» entre Messi y Cristiano Ronaldo estaba en su máximo apogeo, donde se disputaban el trono del futbol mundial. Esta rivalidad siempre ha traído consigo un histórico debate: el talento contra el trabajo.

En el mundo futbolístico existía la narrativa de que Messi representaba el «talento puro e innato» y Cristiano Ronaldo el «trabajo y sacrificio». Con la frase que repasamos hoy, Ronaldo pretendía reivindicar que, aunque tuviese un talento enorme como futbolista, no hubiera conseguido lo que ha conseguido sin su enfermiza ética de trabajo.

En muchas entrevistas, Ronaldo siempre hablaba de que el talento sin trabajo era «imposible» que te llevase a la cima. Recordaba sus inicios en el Sporting de Lisboa, a sus 15 años, donde vio a muchos jóvenes con un talento brillante quedarse por el camino por falta de disciplina.

Significado de la frase

El trasfondo de la frase: «Si tienes trabajo, pero no lo trabajas, no sirve de nada», consolida su filosofía de vida. El talento genético es sólo una puerta abierta, pero no una garantía de victoria.

Para el portugués, la diferencia entre un buen jugador y una leyenda descansa en la disciplina y el trabajo que sólo unos pocos están dispuestos a hacer.

Esta frase, después de 10 años, se usa como uno de los mayores mantras motivacionales del deporte, empleado también fuera del deporte, usándose frecuentemente en conferencias de desarrollo personal y empresarial.