Coches

Los mecánicos expertos coinciden: éste es el significado del punto rojo en los neumáticos del coche

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El neumático es un elemento básico en un vehículo, del que depende esencialmente la adherencia a la calzada. Aunque aparentemente no ha variado mucho a lo largo de la historia, sus propiedades han ido mejorando, y su vida útil oscila entre 40.000 y 50.000 kilómetros. «La tecnología y evolución del neumático ha permitido una mayor personalización: neumáticos más prestacionales, más eficientes, para off-road o que aseguren un mejor funcionamiento dependiendo de la climatología y temperatura del asfalto», detalla la Dirección General de Tráfico (DGT) en su web.

Aunque pueda parecer un detalle sin demasiada importancia, el punto de color rojo en los neumáticos desempeñan un papel fundamental tanto en la seguridad del vehículo como en su comportamiento en carretera. Esto se debe a que, sin un correcto equilibrio, la goma puede sufrir pequeñas deformaciones que terminan provocando vibraciones mientras el coche está en movimiento.

¿Qué significa el punto rojo en los neumáticos del coche?

El punto de color rojo que se encuentra en la parte interior del flanco del neumático, justo al lado de la llanta, señala la zona donde se produce la máxima variación de fuerza radial, conocida como RFV por sus siglas en inglés. Esta marca sirve como referencia para el equilibrado de la rueda y, con el paso del tiempo y los kilómetros, va desapareciendo progresivamente.

Con ayuda de una equilibradora de neumáticos, se pueden colocar contrapesos en la llanta para compensar esa variación y conseguir que la rueda gire de forma adecuada. En algunos casos, en vez de un punto rojo puede aparecer un triángulo, aunque su finalidad es exactamente la misma.

La Fuerza Radial Variable (RFV, por sus siglas en inglés) influye directamente en las sensaciones que transmite el coche durante la marcha. Aunque se trata de un concepto técnico, puede entenderse fácilmente con un ejemplo. Imagina que, en lugar de neumáticos, el vehículo avanzara sobre un globo que gira constantemente. Si ese globo tuviera algunas zonas más rígidas y otras más blandas, se notarían pequeños golpes, movimientos o vibraciones a medida que girase. Algo parecido sucede con la RFV: las diferencias de rigidez del neumático provocan fuerzas desiguales durante la rotación de la rueda, como si existieran pequeños baches que no se pueden ver.

Los neumáticos con una RFV más baja suelen tener un precio superior, ya que requieren un proceso de fabricación más preciso. Durante su elaboración pueden aparecer pequeñas diferencias de rigidez entre unas zonas y otras debido a la forma en la que se ensamblan las distintas capas de goma y tejido. Además, un golpe fuerte contra un bordillo o pasar a gran velocidad por un bache también puede provocar deformaciones o zonas más rígidas.

El punto amarillo que aparece en el flanco del neumático tiene un significado diferente, ya que identifica la zona más ligera de la cubierta, es decir, el punto de RFV mínimo. Por lo general, esta zona suele alinearse con la válvula de la llanta, que es donde se realiza la comprobación de la presión de inflado. La marca amarilla también se puede utilizar como referencia durante el equilibrado del neumático.

Consejos de la DGT

Pedro Álvarez, director de marketing de Michelin, explica que «el neumático es el nexo de unión entre el coche y la carretera, por lo que tiene que ser seguro, duradero y sostenible. Por ello, este elemento de alta tecnología tiene que estar siempre en buen estado y con las presiones recomendadas por el fabricante».

Desde ADINE (Asociación Nacional de Distribuidores e Importadores de Neumáticos) recomiendan revisar estos cinco puntos básicos de los neumáticos antes de salir de viaje: